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De acuerdo con Luis Fernando García, miembro de la junta directiva de la Asociación Colombiana de Criaderos de Caballos, tan solo las carreras de equinos, en su mejor época, llegaron a generar más de 40.000 empleos y a ser catalogadas como un producto más de la canasta familiar, con ventas diarias de más de un millón de formularios para apuestas. Comparado hoy con juegos tan populares como el baloto y la lotería.

Hoy el panorama es diferente, es un negocio que prácticamente está muerto, en el que solo participan unos pocos.

Lo cierto es que resucitar la industria hípica se ha convertido en la tarea de grandes proporciones que hoy han decidido asumir diferentes criadores amantes de los reconocidos deportes de reyes.

Según García, la Asociación ha hecho un llamado al Gobierno nacional para que tenga en cuenta este importante sector que se debilitó por cuenta de los múltiples impuestos y que hoy no tiene acceso a créditos.

No obstante la ley 1397 de 2010 que incluyó un artículo que traspasó a las gobernaciones y alcaldías, por un periodo de tres años, el poder para otorgar licencias de apuestas hípicas con un impuesto de 1%, ha devuelto la confianza entre los jugadores del negocio.

De hecho ya se empezó a ver el despertar de los empresarios. Actualmente la empresa Intours está construyendo un hipódromo en Rosal, cundinamarca.

El complejo tendrá una pista de 1.270 metros para las competencias y se espera sea puesto en operación a mediados del mes de marzo.

Con este proyecto se espera recuperar la afición a este deporte equino y volver a posicionar la actividad como sucede en otros países.

Por ejemplo en Estados Unidos y Francia, este negocio se ubica entre las tres actividades más generadoras de empleo.

En este sentido para García, “lo ideal sería que Colombia cuente con dos escenarios para la práctica de estos deportes. Hoy somos el único país de América que no tiene un hipódromo”.

Diferente a lo que sucede con las carreras de caballos, los deportes equinos como la equitación con sus distintas modalidades de salto, adiestramiento, enduro vaulting, reinning, prueba completa, así como el Polo, han tenido mayor visibilidad en el mercado nacional.

Así lo confirma Rosario García, secretaria General de la Federación Ecuestre. Según la directiva son más de 50 las escuelas y clubes de equitación que hay en el país.

De hecho muchos actores del deporte están invirtiendo en nuevos y mejores caballos lo que garantiza un buen mercado para dinamizar la economía del sector. “Cada vez llegan mejores caballos al país, de mejores sangres y mejores características para el deporte, los cuales son empleados también como reproductores o vientres para la cría. Esto ha propiciado el nacimiento de nuevos criaderos con excelentes productos que empiezan a competir”, señaló.

Y es que sin duda, el conjunto de las actividades hípicas que encierra desde la cría y entrenamiento a prácticas deportivas, alimentos y productos veterinarios, revisten para el país una evidente oportunidad para jalonar la economía local.

Carreras de caballos
Las carreras de caballos es uno de los deportes más antiguos y populares y constituyen una de las actividades más importantes en economías del mundo. En estas carreras, principalmente compiten caballos de pura sangre por ser razas con mayor velocidad, resistencia y fuerza. Por lo general las carreras se hacen en hipódromos con pistas de diferentes distancias: cortas (entre 900 y 1.400 metros), las medias (de 1.600 a 1.800 metros), y las largas (de 2.000 metros en adelante).

Equitación
Conocido como el arte de mantener el control preciso sobre un caballo, el deporte de la equitación ha ganado relevancia en el país, siendo la modalidad de salto, la más cotizada entre los amantes del mundo ecuestre. De acuerdo con Rosario García, secretaria general de la Federación Ecuestre, deportistas colombianos se han logrado ubicar entre los cien mejores del mundo.

Polo, deporte de reyes
El polo es uno de los deportes hípicos más representativos en el mundo, y de hecho es considerado, al igual que la mayoría de los deportes en donde participan los caballos, como un deporte de reyes. Los ejemplares pueden comenzar a ser entrenados al año de edad, siendo 4 años la edad ideal para que comiencen a competir. De acuerdo con Andrés Mejía, médico veterinario, un equino de competencia puede llegar a costar alrededor de US$7.000.

El entrenamiento equino es clave para competir
De acuerdo con Rosario García, secretaria general de la Federación Nacional Ecuestre, la edad ideal para poner a competir un caballo en deportes como la equitación es partir de los cinco años, esto luego de haber pasado por el proceso de enseñanza o adiestramiento del ejemplar que implica mínimo 1 hora diaria de entrenamiento físico.

Sin embargo, García afirma que el proceso continua a lo largo de la carrera deportiva y el jinete lo trabaja casi que a diario para corregir lo errores que pueda presentar el ejemplar. Su alimentación debe ser concentrados con alto valor nutricional.

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