El caballo y el hombre han sabido mantener por décadas y siglos su relación en actividades agrícolas, como medio de transporte, en guerras y con un fin deportivo, entre otros servicios. Como deporte la equitación se destaca como una de las principales actividades, y gracias a esta práctica las personas pueden adquirir motricidad, confianza, autoestima, relajación, concentración, disciplina y equilibrio. 

 No se conoce el año específico en el que la equitación nació como deporte, es un debate. Sin embargo, muchos aseguran que fue en 1539, cuando el conde italiano de Fiaschi decidió montar una escuela en la ciudad de Ferrara, en Italia. Allí Fiaschi enseñaba a montar a caballo con técnicas de la época y que no requerían de la fuerza, si no la destreza del cuerpo. 

Posteriormente vinieron algunas adecuaciones como la del italiano Federico Caprilli, que empezando el siglo XX incluyó una postura elemental como de inclinarse hacia adelante cuando el caballo está saltando. Además, en 1921 se fundó la Federación Ecuestre Internacional (FEI), entidad que unificó las competencias internacionales en los Juegos Olímpicos, torneos internacionales, entre otras.

Colombia no ha sido ajeno a este deporte. La Federación Ecuestre de Colombia (FEC) tiene a su mando este deporte desde 1947, trabajando para el desarrollo de este y reglamentando las diferentes áreas. Según la Federación hay disciplinas como rienda, Paracuestre, Vaulting, Endurance, prueba completa, adiestramiento y salto, cada una de ellas, según los expertos, requiere de capacidad, habilidades y entrenamiento.

Eilia Keshish, profesor de equitación, aseguró que lo importante en esta disciplina es tener un proceso constante de aprendizaje en donde el niño sienta pasión por este deporte. Y agregó que “lo importante es que las personas se aseguren que el instructor es profesional y conoce de equitación, además que cuente con métodos pedagógicos”.

Por tal motivo, existen en Colombia diferentes escuelas ecuestres líderes como por ejemplo: La Capriola Centro Ecuestre, el Centro Ecuestre de la Sabana, El Tambre, la Corporación Ecuestre Bacatá y Equus.

Estas escuelas destacan que la equitación promueve beneficios como la motricidad, la confianza, mejorar la autoestima, tener relajación, la concentración y adquirir disciplina.

“La equitación otorga muchos beneficios para niños y adultos, que ven en este deporte una oportunidad para relajarse. La compenetración con el caballo es lo más importante porque se conoce, se juega y se cuida al animal”, aseguró Marcela Vidales, presidente de La Capriola Centro Ecuestre.

En promedio cada una de las escuelas cuenta con cinco o seis modalidades de aprendizaje, pero es diferente el tipo de enseñanza y manejo en cada entidad.

Por ejemplo, en La Capriola hay cuatro niveles que son: el de Asiento, Bridón, Adiestramiento y Alta Escuela. En el primer nivel que es el de Asiento se le enseña a las personas cosas básicas como sentarse, caminar un poco y tomar confianza, dependiendo la edad del jinete.

Luego en Bridón se hacen ejercicios de trote sentados, galopar y hacer algunas transiciones. En el tercer nivel de Adiestramiento, el jinete tiene que comenzar a conocer el caballo más a fondo y entrenarlo, para que haga algunas figuras. Y por último, en el de Alta Escuela, la persona tiene que estar en la capacidad de hacer muchas figuras como capriolas, saltos en el aire, pasos españoles, y otras más.

En La Capriola hay niños desde el primer año de edad, para que se vayan familiarizando con el caballo. A los seis años ya están en la capacidad de montar en un Poni o un caballo adecuado a sus capacidades y tamaño. “Aquí tenemos la ventaja de contar con varios Ponis que permiten a cualquier persona montar a caballo”, dijo Vidales. 

En el Centro Ecuestre de la Sabana las clases son parecidas. Allí hay cuatro niveles y el primero de ellos es Vaulting, en donde se manejan ejercicios básicos, sobre el caballo. El segundo es Asiento o Silla y se trata de corregir la postura y las simulaciones del jinete.

En el tercer nivel que es Bridón se hace una conducción más libre, teniendo en cuenta los niveles anteriores. Y por último, en salto profesional, la persona ya está en la capacidad de saltar 30 o 70 centímetros, y hasta un metro.

“La idea con estos niveles es que las personas puedan llevar un proceso de aprendizaje desde cero, con todas las seguridades pertinentes y acompañados por instructores profesionales”, afirmó Moisés Bohórquez, director del Centro Ecuestre de la Sabana.

En cuanto a los precios de cada clase, estos pueden variar y dependen de cada escuela, la dificultad que se está manejando y el nivel del jinete. En promedio una clase de 50 minutos puede costar $60.000, y si las personas van durante cinco días de la semana durante un mes puede costar $1,2 millones, sin contar costos de matrícula que puede rondar $200.000 o $300.000.

Adicionalmente, hay que tener en cuenta si prestan el caballo y los implementos necesarios como el casco, las botas y accesorios como guantes.

Y es que estos últimos utensilios son importantes para la seguridad, según los expertos consultados por Agronegocios. 

Por tal motivo, recomendaron algunos tips para tener en cuenta a la hora de montar. El primero es que hay que mantener un estado físico adecuado y algo de fuerza para manejar el caballo. 

La segunda recomendación es tener disciplina para aprender y seguir al pie los pasos, para evitar accidentes.

Manejar indumentaria necesaria es el tercer consejo, porque así se evitan lesiones, por eso son necesarios pantalones cómodos, botas de montar y un casco. 

La cuarta recomendación es buscar un lugar adecuado con instructores profesionales, porque de ellos depende la seguridad de las personas que quieran hacer este deporte. 

Por último, es importante escoger el caballo para montar de acuerdo con el tamaño del jinete, que no sea muy grande porque con todo el cuerpo se maneja el caballo.

Cinco tips para montar a caballo

Tener un estado físico adecuado, porque a pesar de montar el caballo la exigencia en las maniobras y en el galope exige que el jinete tenga una buena capacidad.
La disciplina y concentración es determinante para aprender equitación. Con un trabajo juicioso se pueden desarrollar habilidades y tener un camino profesional.
Tener la indumentaria necesaria, porque si no se tienen botas adecuadas, el pantalón y el casco, se pueden sufrir lesiones musculares o provocar un accidente.
Tener en cuenta que hay muchos lugares con caballos, pero muy pocas escuelas tienen profesionales en equitación con una pedagogía para niños o adultos.
Escoger el caballo adecuado para que no sobrepase el tamaño del jinete, porque la persona va a tener que manejar al animal con las extremindades y todo su cuerpo.

“Es importante tener en cuenta que el caballo no se maneja con las riendas, sino con el cuerpo, por eso más que tener fuerza hay que tener estabilidad para dominar el animal”.
Marcela Vidales
Presidente de La Capriola Centro Ecuestre

“Hay que seguir el proceso para adquirir experiencia en las diferentes modalidades, y tener un camino profesional con disciplina”.
Eilia Keshish
Profesor Equino