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Colombia ha venido haciendo un esfuerzo importante para volverse uno de los principales jugadores que envían carne al exterior en la región. Una muestra de ello es que, según datos del Ministerio de Agricultura, la carne bovina y los despojos alcanzaron un máximo histórico de exportación, ascendiendo a US$247,7 millones durante 2021.

A propósito de este escenario, vale la pena aclara las condiciones idóneas con las que debe ser sacrificado el ganado, teniendo en cuenta que los estándares sanitarios son diferentes en todos los países y que hay mercados con mayores exigencias que otros.

La República habló con Augusto Beltrán, secretario técnico del Fondo de Estabilización de Precios de la carne y la leche de Fedegan, quien explicó que todo depende de la raza y la alimentación para sacrificar el ganado, siendo este último ítem el de mayor relevancia. “Yo diría que 99% del ganado en Colombia se alimenta de pasturas, no hay la cultura de los feedlots (corrales de engorde) como en Estados Unidos u otros países del mundo”, explicó.

El peso ideal según Beltrán está entre los 450 kg y 500 kg, pero hay varios factores que se deben analizar para poder llegar a ese peso idóneo.

La primera dimensión tiene que ver con el por qué Colombia no es especializada en engordar ganado con feedlots, pese a que existen algunos proyectos de este tipo en los llanos orientales; San Marcos, Sucre; Santander y Cesar, que son modelos muy pequeños y no de gran escala.

“Aquí es más costoso porque hay que comprar maíz y otros insumos que están saliendo caros por el tema de la guerra en Ucrania y el alza del dólar. Colombia no es competitiva en maíz, cuando uno habla de la zona cerealera de los Estados Unidos, estamos hablando que tienen una exposición a la luz entre 18 hasta 20 horas, hay más fotosíntesis y producen en una cosecha cuatro veces lo que produce Colombia en dos cosechas”, explicó Beltrán.

Esto implica que para el pequeño campesino sea más complejo elaborar un modelo que no sea el de alimentos de pasturas. Entonces, ¿cómo entra el campesino en esta cadena?

Acorde a Beltrán, los campesinos pequeños venden el ternero, “tiene su vaquita para ordeñarla, ya que es parte de la utilidad de la supervivencia de él como empresario. Eso es lo bueno de los barcos que están exportando ahora mismo, el pequeño ganadero le vende al exportador directamente y es capaz de que le paguen un poquito mejor y de exportar eso hacia afuera”.

Esto sucede, en parte, porque el pequeño ganadero no engorda al ganado, es quien cría y lleva hasta un ‘levante’, “pero ya para ser cebador se necesita una infraestructura más grande e importante y ser mucho más especializado”, agregó.

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