Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

No obstante, las posibilidades de efectividad se reducen cuando el caballo está enfermo, desahuciado o acaba de morir (24 horas después del fallecimiento), por lo que los expertos han estudiado algunas técnicas para la recuperación del material.

Una de ellas es la denominada flotación, según relaciona Sebastián Reyes, médico veterinario de la Universidad de la Salle, que consiste en colocar el epidídimo (órgano en el que se maduran y almacenan los espermatozoides) en rodajas en medio de un diluyente.

Otro procedimiento es el del lavado retrógrado a presión, con el cual, como su nombre lo indica, se lava la cola del epidídimo a través de una jeringa conectada al conducto deferente.

Algunos especialistas aseguran que este segundo es más eficaz que el primero en cuanto a la obtención de mayor número de espermatozoides y, adicionalmente, porque la muestra obtenida con este método no se contamina con otro tipo de células.

De esta manera, tras la recolección del material genético, se puede realizar la respectiva inseminación artificial, ya sea con semen fresco o congelado.

Si bien Reyes advierte que por supuesto que la fecundidad disminuye en comparación con un semental que ha generado un esperma eyaculado, esta es una alternativa interesante para poner en práctica.

Es importante retirar el semen cuando el caballo aún no ha fallecido para incrementar la efectividad en la fecundación de la especie.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.