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La unidad frigorífica uruguaya de la japonesa NH Food Ltd. está buscando obtener para 2025 la certificación de carbono neutral para hasta una quinta parte del ganado que procesa, en apuesta por que los consumidores con mayor solvencia pagarán más por alimentos con credenciales de sostenibilidad.

Desde marzo, BPU Meat ha estado enviando carne de res neutra en carbono a supermercados en Japón y Uruguay, así como a la cadena de restaurantes Block House de Alemania. La compañía espera procesar 15.000 bovinos certificados para el segundo trimestre de 2023 y al menos 30.000 dentro de tres años a través de un convenio con una empresa forestal, dijo Daniel de Mattos, asesor sénior de la junta directiva de BPU.

“Tenemos que tener, para viabilizar comercialmente esto, una oferta fuerte de ganado con estas características”, dijo De Mattos en una entrevista desde Montevideo. “Creo que con esos números estaríamos atendiendo nichos de mercado muy importantes”.

Ante el creciente escrutinio de los gases de efecto invernadero en todo el mundo, la industria cárnica está comenzando a adoptar la certificación de carbono neutral, utilizando compensaciones y prácticas para reducir las emisiones de metano, reducir el uso y el secuestro de los recursos hídricos y eléctricos. En Uruguay, la empresa Mosaica abrió el camino en diciembre con el primer envío de carne bovina con certificación LSQA, seguida por BPU y una unidad de Minerva Foods SA de Brasil este año.

Bajo un acuerdo entre BPU y la productora de celulosa Montes del Plata, la certificadora SGS valida que emisiones del ganado propiedad de más de 300 ganaderos participantes sean compensadas con plantaciones forestales. El programa encaja con el objetivo de NH Foods de reducir su huella de carbono en 40% para 2030, dijo De Mattos.

Hasta ahora, la carne de vacuno neutra en carbono alcanza precios similares a los de otros productos prémium de BPU. De Mattos es optimista, la certificación dará sus frutos a través de precios más altos y el acceso a clientes con mayor poder adquisitivo a medida que el mercado madure. La certificación de carbono neutral podría convertirse en otro punto de venta para la carne de res uruguaya que ya se comercializa como libre de hormonas, rastreable y en gran parte alimentada con pasto.

El volumen de exportación de carne bovina uruguaya aumentó más de 20% este año, con precios que subieron más de 50%. De Mattos prevé que los precios se mantengan en niveles altos, aunque propensos a la volatilidad en los próximos meses. Los precios inestables de la carne y el aumento en los costos de los insumos debido a la guerra en Ucrania podrían impulsar a los ganaderos locales a criar menos ganado.

“Estamos viendo con mucha preocupación todas estas cosas”, dijo De Mattos. “Hasta ahora, las señales de afloje no se han visto”.

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