Se estima que por cada 10 familias que tienen un animal de compañía en el país, por lo menos cuatro comparten su casa con un perro, y para muchos resulta práctico que para evitar problemas de comportamiento en el hogar, la solución está sea el adiestramiento.

Precisamente, esto es a causa de los malos comportamientos más típicos para los caninos que viven en casas y apartamentos de las ciudades, los cuales son romper muebles, rasgar tapetes, e incluso hacer sus necesidades en lugares inapropiados como habitaciones, cocina, salas de descanso, o de visita.

El médico veterinario de la Clínica Animal The Pets, Jorge Armando Botero, explicó que “muchas veces las cosas que para los humanos parecen malas, en la mente de los animales es una forma de desestresarse, pues sus dueños no comparten el tiempo suficiente que deberían tener, o no los llevan a parques para que corran, liberen energía y socialicen con otros perros. Por todo ese tipo de cosas se empiezan a crear malos hábitos que se terminan descargando en actitudes que para nosotros son molestas. De ahí nacen las malas costumbres”.

Hay que tener en cuenta que hoy en día la oferta para servicios de mascotas es mucho más variada que hace 10 años, por ejemplo un reporte de la Cámara de Comercio de Bogotá, apuntan a que solo entre 2012 y 2018, aumentó 42% el registro de negocios especializados en los servicios veterinarios.

Pero esto no solo incluye los negocios dedicados netamente a la salud, sino también a la belleza, apadrinamiento de mascotas, guarderías para cuando las personas salen de viaje, spa y colegios.

En este último punto, por lo menos en las principales ciudades, cada escuela tiene como propósito eliminar los malos hábitos de los caninos en periodos que toman como mínimo un mes de entrenamiento.

En algunos casos, se debe llevar la mascota a una sesión para diagnosticar si tiene problemas de aprendizaje o cuáles son los módulos en los que se debe hacer énfasis. Los servicios pueden ir desde $300.000 hasta $1,5 millones al mes.

Escuela Insignia
desde $400.000
En un área de 2.500 metros cuadrados la escuela se dedica al acondicionamiento de la energía acumulada de los perros de ciudad. Sus módulos educativos buscan eliminar hábitos como la destrucción de muebles, mordedura a manos de personas, comportamiento con las visitas en el hogar, no escarbar en las canecas y evitar que el animal escape cuando se abren las puertas de la casa en la que vive.

Tierra de Perros
desde $500.000
A 8 kilómetros de Bogotá, Tierra de Perros es un espacio de fácil acceso, rodeado de bosques nativos, ríos y quebradas. Es uno de los lugares más exigentes para sus caninos inscritos pues busca que sean desde por lo menos tres sesiones a la semana en un programa que puede extenderse de forma mensual o todo el año según lo prefiera el dueño. Cuenta con spa, y salas de descanso además de ruta escolar.

Trained Dogs
Desde $300.000
Con base en la etología, ciencia que estudia el comportamiento de los animales, la escuela entrena de manera personalizada en su casa y alrededores para garantizar un aprendizaje desde el lugar en el que vive. Especializados en casos de caninos agresivos o rebeldía, la duración del entrenamiento es desde un mes, con clases de por lo menos tres sesiones a la semana. La escuela acepta caninos desde los tres meses.

Sintiendo huellas
Planes desde $350.000.
Ubicada a las afueras de Bogotá por la vía La Calera, esta escuela para perros tiene sus instalaciones sobre un área de 10.000 metros cuadrados. El ambiente a cielo abierto permite realizar clases dedicadas al entrenamiento con base en el ejercicio físico de los animales, por esto hay pistas de obstáculos, lago y sesiones privadas. Los cursos permiten enseñanzas de comandos básicos y fortalecimiento acuático y en tierra.

Adiestramiento Canino
Desde $300.000
La escuela ofrece además de recibir a los perros en sus instalaciones, la opción de enviar un entrenador a la casa en la que el animal vive. El programa académico se basa en la búsqueda de hasta 18 logros entre los que están: reducir la ansiedad y el manejo de emociones; soltar objetos por medio de la orden de su dueño; trucos según las instrucciones del humano, y mejorar la convivencia en el hogar y en la calle.