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Las primeras opciones en las que piensa una persona cuando de tener mascota se trata, es un gato o un perro. Sin embargo, al no tener tiempo para su cuidado, buscan una alternativa que no represente tanto compromiso, y es ahí, cuando optan por tener una tortuga. Si este es su caso, no lo haga, es ilegal.

La gran mayoría de las personas en Colombia desconoce que tener una tortuga o cualquier animal de la fauna silvestre nacional como mascota viola la ley. Por el contrario, piensan que como estos reptiles son inofensivos, son animales que pueden tener en la casa tranquilamente y aparentemente requieren de poca atención.

De acuerdo con Lency Agudelo, veterinaria de la Corporación Regional Autónoma Regional del Cauca, “la tenencia de tortugas silvestres no está permitida en el territorio nacional de acuerdo a las normas ambientales vigentes, salvo aquellos casos especiales autorizados por las autoridades ambientales para el cuidado y rehabilitación de las mismas”.

De acuerdo con la Ley 1333 de 2009, la extracción, movilización, comercialización, transformación y tenencia de animales silvestres es sancionable. Colombia cuenta con 32 especies de tortugas (cinco especies marinas y 27 continentales), agrupadas en nueve familias y 16 géneros. Es decir, tener de mascotas cualquiera de estas podría llevar entre tres y nueve años de prisión. Entre las más comunes de encontrar en hogares están las morrocoyas y las icoteas.

El único caso en que el animal podrá quedarse con la persona es “cuando la autoridad ambiental considere que el decomiso de especímenes vivos de fauna silvestre implica una mayor afectación para estos individuos, soportado en un concepto técnico, podrán permitir que sus actuales tenedores los conserven y mantengan, siempre y cuando se registren previamente ante la autoridad ambiental y cumplan con las obligaciones y responsabilidades que esta determine en materia de manejo de las especies conservar”, indica la ley.

Ahora bien, además de que no está permitido, Claudia Brieva, magister en salud animal silvestre de la Universidad Nacional, señaló que las tortugas tienen en su flora intestinal una bacteria que se llama salmonela, de hecho, la gran mayoría de reptiles la tiene, pero para ellos es normal, en cambio puede ser nociva para la salud humana.

También, indicó que las veterinarias que vendan tortugas están quebrantando la ley, por lo que recomendó denunciar ante la Policía Ambiental o la Corporación Autónoma Regional de su zona estos hechos, pues atentan contra diversa fauna de nuestro país.