Una investigación desarrollada por Gustavo Cuadros, científico y docente de la universidad de La Salle, reveló que las palomas son hospederos de ácaros hematófagos, la cual propaga un abanico de infecciones y alergias como rinitis, asma y, especialmente  dermatitis pruriginosa, difícil de diagnosticar debido a su similitud con otras enfermedades entre las que están Rickettsiosis y Ehrliquiosis, destacó la institución.

“Los ácaros ‘chupa sangre’ están presentes en el nido de la paloma y en sus plumas, así que al contacto con las personas de una forma muy sencilla llegan a la ropa, luego a las habitaciones y por último a los colchones donde por la temperatura y humedad les gusta hospedarse”, explicó Cuadros.

El científico añadió que “es una situación que requiere aplicar medidas correctivas porque los ácaros son un grupo grande de artrópodos invasores. Estos arácnidos invaden y contaminan viviendas, oficinas, empresas, fabricas, y pueden ser el origen de alergias como la rinitis, asma, dermatitis. Además, hay especies de ácaros como las garrapatas que en cualquier momento pueden ser vectores de bacterias y virus, generando múltiples infecciones, destacandose la rickettsiosis, y la ehrliquiosis”, añadió.

En este sentido, el experto agregó que “el auge de palomas debe ser manejado por las entidades competentes. Advierto que la solución no es  eliminarlas. Por el contrario, hay que establecer un mecanismo de seguimiento, vigilancia y control con el objetivo de minimizar el riesgo de efectos en la salud pública. Para los ciudadanos, la recomendación es estar atentos a la posibilidad de que las palomas hagan nidos en los techos de las viviendas”.

Otro problema que causa importantes afecciones son las garrapatas. En ese caso los perros son el principal medio de transporte dado que se alojan en sus cuerpos al visitar parques o lugares contaminados y luego cuando la mascota salta a la cama de los miembros de la familia ocurre la contaminación que generalmente se hace evidente por las lesiones en la piel o infecciones.

Otro animal presente en este escenario de transporte de ácaros son las ratas que en su búsqueda de alimento se desplazan entre las viviendas, dejando ácaros hematófagos. En ese caso crece la posibilidad de desarrollar  dermatitis pruriginosa en la familia cuyo síntoma característico es la rasquiña (prurito) intensa y de difícil manejo médico por cuanto los antihistamínicos no alcanzan a solucionar el problema, se requiere asesoría para erradicarlos y medidas efectivas de higiene como fundamento para controlar la causa y calmar el prurito desesperante y el enrojecimiento de la piel.

En Colombia no existen estadísticas de contagio. El científico aclara que el diagnóstico no es sencillo porque la sintomatología tiende a confundirse con la picadura de pulgas y de mosquito.

Para evitar ser afectados por ácaros transportados por palomas, lo más importante es aplicar estrategias efectivas de higiene que conduzcan a la prevención y control de factores de riesgo que faciliten la invasión de estas aves y a su vez, tener la responsabilidad de no tener contacto directo con ellas, concluyó el informe de la Universidad de La Salle.