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Según expertos, el impacto emocional que genera un cachorro que llega a un hogar es destacable. Por ejemplo, los niños que crecen con esta compañía en casa desarrollan mayormente el sentido de responsabilidad, de empatía y de seguridad en sí mismos.

La creadora de la fundación Voice Animal, Sabina Ramírez, reveló que antes de la cuarentena en su fundación se recibían, en promedio, cinco solicitudes diarias de adopción y que durante la crisis sanitaria mundial el número aumentó a quince. Añadió que 95% de las personas que buscan adoptar buscan un cachorro porque quieren vivir la experiencia de verlo crecer o porque tienen hijos y consideran que sería el regalo ideal para ellos.

Pero, como toda mascota, los perros y gatos son también una responsabilidad, por lo que se debe tener mucho cuidado con su alimentación y salud, sobre todo en los primeros meses.

Ringo y Mirringo, con el movimiento de tenencia responsable 'Un cachorro lo cambia todo”, en colaboración con fundaciones aliadas y con todos sus esfuerzos como marca, aseguran que su propósito es el que estas familias tenga perros y gatos mejor alimentados y cuidados.

Sara Jaramillo, médica veterinaria y etóloga, explicó que el cuidado parental durante las etapas sensibles del desarrollo es clave para una adecuada nutrición y para el desarrollo físico, cognitivo, emocional y social de los animales. No obstante, muchos de los cachorros que están en lista de espera para ser adoptados han perdido a su mamá o han sido destetados de manera prematura.

Por lo anterior, destacó que la lactancia en los primeros meses de vida es fundamental para el buen desarrollo de los cachorros, ya que la leche materna además de ser su principal fuente de alimentación, también es el mecanismo por el cual fortalecen su sistema inmune a medida que este va madurando.

Asimismo, para ayudar a que los perros sean emocionalmente estables y que tengan capacidad de autocontrol, "es fundamental conocer sus necesidades y tener rutinas saludables", dijo la veterinaria.

Esto incluye la estimulación equilibrada social, física, sensorial y cognitiva, que guíe su proceso de educación acorde a su etapa. También, la importancia de los refuerzos positivos; el uso de palabras gratificantes, espacios de juego, y croquetas como “premio”, para que repitan conductas y aprendan que estas traen una consecuencia positiva, logrando así que se refuerce el vínculo entre humanos y mascotas.

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