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En la actualidad existen varias marcas especializadas en la producción de alimentos Barf (Biologically Appropriate Raw Food), una tendencia que consiste en alimentar a las mascotas con comida no procesada, como carne cruda, huesos, vegetales y cereales. Los seguidores de esta dieta argumentan que es regresar a los orígenes de la alimentación de los animales, que tenían su organismo acostumbrado a este tipo de comida antes de la aparición del concentrado.

Para Diego Alfonso, gerente de Pet Natural Food, la dieta Barf es toda una filosofía: “se trata de alimentar a los perros de manera sana y natural, como se alimentaban hace muchos años. La dieta está compuesta por proteínas como pollo, res y pescado. Además, se utilizan vegetales como zanahoria, habichuela y avena en hojuelas”.

Al estar libre de conservantes y procesos químicos, esta dieta aporta una serie de beneficios a la salud de las mascotas: “por ser un alimento cárnico, los animales lo consumen con más agrado, pero además mejora de manera significativa los problemas de piel que no son crónicos, el olor corporal y los dientes, y evita daños en algunos perros que son alérgicos al gluten. Además, optimiza el aparato digestivo y hace que las heces sean más compactas, menos olorosas y mucho más fáciles de recoger”, explicó el gerente.

Por su parte, Andrés Benítez, propietario de Barf Healty Food, asegura que cada marca tiene su propia receta, pero casi todas se basan en los mismos nutrientes: “es una alimentación basada en frutas, verduras y carnes, tanto de pollo como de res, e incluso algunas recetas incluyen cordero y conejo, así como otras adicionan pescados. La idea es establecer una dieta nutricionalmente balanceada”.

El mejor aprovechamiento de los nutrientes que proporciona la dieta Barf también reporta otros beneficios: “los animales mejoran sus niveles de energía y de musculatura, además de que hay una mejor digestión”, aseguró el empresario.

Si bien la dieta Barf se puede suministrar tanto a perros como a gatos, con estos últimos suele ser más difícil el cambio, por lo que se comercializa menos, como lo asegura Camilo Cardona, gerente de Flash Barf: “la desventaja que tenemos con los gatos es que no les gusta, porque son muy selectivos. La primera vez lo reciben por curiosidad, porque es una novedad, pero es muy difícil que un gato coma 100% Barf”.

Este tipo de dieta tiene algunas desventajas, como la falta de ciertos nutrientes “pero esto suele darse por mala trazabilidad por parte de los amos”, aseguró el gerente.

¿Cómo cambiar hacia la dieta Barf?

Si bien hay quienes recomiendan que la transición del concentrado a la dieta Barf se haga de manera gradual, la teoría más aceptada por los expertos es que el cambio se haga de inmediato, como lo explica el precursor de este tipo de alimentación, Ian Billinghurst, en el libro “La dieta Barf”, en el cual afirma que el primer suministro de alimentos no procesados debe darse al animal tras un ayuno de 12 horas luego de su último consumo de concentrado. Esto permite que la digestión sea más rápida y no provoque problemas a nivel intestinal.

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