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Bogotá_El sueño de cualquier persona es imaginar la casa de sus sueños y que esta, de un momento a otro, se cristalice ante sus ojos. Aunque esto, por supuesto, solo es posible en la imaginación, sí es factible disfrutar de una vivienda adaptada a sus requerimientos en muy poco tiempo. ¿Cómo se puede? A través de la adquisición de una vivienda prefabricada.

A pesar de que la comercialización de estas casas todavía no es muy fuerte en Colombia, la practicidad que brinda hace que cada día tenga más adeptos, más aún si se desea ubicar en zonas rurales. Y es que, entre  las ventajas de tener una casa con materiales ya realizados está la economía que genera al bolsillo de su propietario y la rapidez en su construcción.

Braulio Betancourt, gerente de la firma Prefabricasas explicó que mientras la construcción de una casa puede demorar 10 meses o un año en el sistema tradicional, la prefabricada en un espacio estándar de 200 metros puede tardar en promedio 20 días o un mes, y requerir entre dos o tres personas para su ensamble.

“La rapidez significa economía. Podemos ahorrar, en el caso de establecer la propiedad en el campo, aspectos como la estadía de trabajadores, la alimentación de los mismos, entre otros. Significa, en otras palabras, poder gozar a plenitud de mi finca en menor tiempo”, recalcó Betancourt.

Otro de los aspectos más destacados de las viviendas es la cimentación de la estructura, pues se cree que por ser una vivienda prefabricada “el viento se las puede llevar de una manera fácil, cuando este tipo de obra tiene unas bases de cimentación adaptadas a las exigencias consignadas en las normas de sismoresistencia”, destaca el gerente de Prefabricasas.

Para otros expertos en la materia, como Carminia Sanabria, una de las claves que asegura la inversión en una estructura prefabricada está en que cada una de las piezas que la componen están realizadas en un proceso industrial que cuenta con todas las garantías de calidad.

“Al ser todos los procesos hechos dentro de una fábrica, se puede dar garantía de cómo va a quedar la vivienda terminada. En un sistema constructivo tradicional,  se deja a la experticia del operario, obrero o maestro de obra, la calidad y los acabados de la estructura. Ese es un agregado”, aseguró.

 Un mercado que exige innovación

Con el pasar del tiempo, este tipo de construcciones han ido innovando para cumplir con las necesidades de los clientes. Como reconoce Braulio Betancourt, gerente de Prefabricadas, la tendencia actual es brindar a los propietarios un abanico de diseños que se adapten a sus necesidades. “El tipo de clientes que busca estas soluciones es muy exigente y pide aspectos relevantes como medidas muy grandes. Cuando uno habla de casa prefabricada la gente dice que eso no sirve o no se valoriza, pero esos paradigmas se han ido acabando poco a poco en estos años por la misma cualificación de las viviendas”, afirma.

Las opiniones

Braulio Betancourt
Gerente Prefabricasas
“La rapidez significa economía pues perfectamente podemos economizar aspectos como tiempo de trabajo laboral y su estadía”. 

Para contactar al autor de esta nota:
Ian Farouk Simmonds
isimmonds@larepublica.com.co

Editor de esta nota:
Maria Alejandra Solano
msolano@larepublica.com.co
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