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Los retos del Gobierno Nacional, en temas energéticos, pasan por llevarle este servicio a todos los hogares colombianos, sin importar en qué sitio de la geografía colombiana se encuentren. 

Esta ha sido una tarea pendiente que tiene en los habitantes del sector rural y de las zonas apartadas, que no están interconectadas, los mayores dolientes. Según cifras de la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme), Colombia tiene unos 450.000 hogares (que representan 3% del total de viviendas colombianas), muchos de ellos pequeñas unidades agropecuarias, sin fluido eléctrico. Llegar a estas zonas con la red tradicional es difícil y costoso y por ello, las energías renovables no convencionales, aparecen como una solución factible, aprovechando la potencialidad que tiene Colombia en la explotación de recursos renovables.

“Para llegar a regiones apartadas y a las unidades agropecuarias que no disponen del servicio de energía, una manera factible y adecuada es con paneles solares que vienen bajando de precio y que permiten soluciones puntuales e individuales teniendo en cuenta las horas luz que posee el país ”, dijo la presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía, (Acolgen), Ángela Montoya.

Con la solar, están la eólica, cuyo mayor potencial, por la calidad de los vientos está en La Guajira, y aquella generada a través de la biomasa, producida por materia orgánica de origen vegetal y animal, incluyendo residuos y desechos que se originan en la actividad agropecuaria.

El director General de la Upme, Jorge Alberto Valencia, señaló que a través de los Planes de Energización Rural Sostenibles (Pers), la entidad trabaja, desde hace cuatro, con la finalidad de recolectar y analizar información socioeconómica y energética en las áreas rurales para impulsar iniciativas que permitan el desarrollo de proyectos encaminados a la solución de problemáticas energéticas sostenibles.

“Se habla de energización porque ya no se trata de expandir redes sino de llegar con alternativas energéticas y fuentes no convencionales. La solución incorpora un mejoramiento de los ingresos, que sea productivo y sostenible en el tiempo”, sostuvo el directivo.

 Un aliado en este proceso es la Usaid, entidad con la que la Upme trabaja proyectos en Nariño, Tolima, Chocó, Guajira, Cundinamarca y próximamente, Putumayo. “En Tolima y Cundinamarca se identificó la posibilidad de utilizar biomasa de la caña procesada en trapiches paneleros. En otras regiones hay proyectos con energía solar”, dijo. Valencia reconoció que son muchos los proyectos en vía de consecución de recursos cuyas fuentes de financiación se tramitan con recursos del Gobierno, entes territoriales y regalías. “Se han identificado proyectos de $1.500 millones o $2.500 millones”, dijo.

La Guajira con potencial de 10.000 megavatios en eólica

El atlas de viendo, un mapa elaborado por el Ideam y la Upme, identificó en La Guajira un potencial de 10.000 megavatios (MW) de capacidad instalada en energía eólica. Eso representa instalar 66% de la capacidad actual de todo el sistema colombianos que hoy es de 16.500 megavatios (MW). De ese potencial hay 3.500 megavatios identificados entre 20 y 25 proyectos. “La idea es que las empresas generadoras se le midan a construir parques eólicos aprovechando ese potencial”, dijo la presidenta de Acolgen, Ángela Montoya. EPM tiene un parque experimental en este departamento.

La Opinión

Jorge Alberto Valencia Marín
Director general Upme

“Se habla de energización porque ya no se trata de expandir redes sino de llegar con alternativas energéticas y fuentes no convencionales”.

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