Cuando Daniel Velásquez y tres de sus amigos tuvieron la oportunidad de conocer diversos países del mundo (especialmente los del bloque asiático) les llamó la atención no solo el arraigo del consumo de café allí. También, el alto costo que se pagaba por el producto y la fortaleza de la industria que, al compararlo en Colombia, reflejaba un desbalance que podría, a la final, convertirse en una oportunidad.

De allí nació Amativo, una empresa que, al iniciar, generó un modelo logístico y de infraestructura diferente. “Por ello creamos una compañía en Colombia y otra en Corea del Sur, para que de alguna manera no hubiese intermediarios, que fuéramos a las fincas, tratáramos con los caficultores, le pudiéramos pagar un mejor precio y como nosotros manejábamos operación hasta la distribución en Corea podíamos ofrecer un precio competitivo. Era una relación de ganancia clara”, detalló Velásquez.

Con ese modelo empezaron la travesía por el mercado de Corea y China con café de alta calidad que funciona con una más que demostrada trazabilidad. Esto ha permitido que hoy estén ad portas de proveer de café a Angel in Us, uno de los grandes jugadores del negocio de cafeterías en esa zona del mundo.

“Precisamente por la calidad del producto y la trazabilidad que le brindamos al comprador en Corea empezamos a trabajar con Angel in Us que tiene 800 tiendas en todo el país y que desean mejorar la calidad, inicialmente, en 37. Al inicio estaban un poco desconfiados, por cómo podría demostrarse la trazabilidad del producto, pero los logramos convencer al observar nuestros procesos, nuestras fincas y hoy están sumamente interesados”, resaltó el directivo de Amativo en referencia a la visita que recibió de una delegación coreana en la hacienda La Morelia ubicada en la zona cafetera de Quindío a conocer el origen del café especial que se ofrecerá en esa tienda asiática.

Los empresarios, que en su idea de negocio han recibido el apoyo de Procolombia, consideran fundamental para su desarrollo el Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Corea del Sur. “El tratado con Corea ha sido muy importante para impulsar nuestra empresa. Nos da la oportunidad de que el café de Colombia entre cada vez más y que compita con otros productos que se ofertan”, puntualizó Mark Kang, encargado de ventas de Amativo en la península coreana.

La operación de Amativo, en estos tres años de creación, también se ha diversificado. Irán, Chile, España y Estados Unidos son algunos de los países en los que esta marca ha puesto el café colombiano sin contar que, desde Corea, se hacen exportaciones directas a Hong Kong y la isla de Taiwán.

El impacto social de Amativo
Los buenos precios al productor generan un impacto social positivo en las comunidades cafeteras. Pero lograrlo requiere apoyo previo. Como explicó Daniel Velásquez “más allá de eso nosotros somos un aliado en cuanto a la calidad. Si logramos que un caficultor mejore su calidad podemos lograr, al final, que éste obtenga por su resultado un mejor precio”.

LOS CONTRASTES

  • Mark KangDirector de ventas Amativo Corea

    “Amativo genera un modelo distinto, que no hubiese intermediarios, que nosotros fuéramos a las fincas, tratáramos con los caficultores”.


  • Daniel Velásquez Director Amativo Colombia

    “Muchos de los compradores coreanos se han interesado con nuestro producto, el café colombiano, por la cultura local”.