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Nuestro café se recolecta grano a grano con el mayor cuidado y esmero para entregarles a los consumidores una bebida exquisita que es apreciada por su aroma, sabor y efecto estimulante.

El café reúne personas, amigos, familias y se convierte en un gana-gana, puesto que genera calidad de vida a las familias cafeteras y satisfacción y felicidad al consumidor.

En este momento en una parte del país cafetero se está recolectando la cosecha principal, en otra, la traviesa, razón que me motiva a recordarles los siguientes consejos que se deben seguir para producir un café excelente calidad que sale de Colombia para todo el mundo:

Primero que todo recordemos, “La calidad del café se da desde el cultivo, se mantiene en el beneficio y se refleja en la taza”. Esto quiere decir, que absolutamente todo lo que hacemos en la cadena productiva del cultivo, se ve reflejado en su calidad, desde la selección de la semilla, fertilización y recolección, entre otros, hasta el transporte final. Calidad es: hacer las cosas bien hechas desde el principio y hacerlas siempre bien.

En la etapa de cultivo: prácticas como la fertilización son fundamentales para el normal desarrollo del cultivo, para esto usted debe tener a la mano el análisis de suelos. Así mismo, y con el fin de producir un café de calidad sostenible se de hacer un manejo adecuado de las arvenses; un control fitosanitario especialmente de la roya y la broca y manejar de forma segura y adecuada los agroquímicos.

Durante la cosecha: debido a las condiciones climáticas de las regiones cafeteras de Colombia, en un cafetal se pueden encontrar todos los estados de maduración del fruto al momento de la cosecha. Los mejores rendimientos y la mejor calidad se obtienen de los granos maduros, por esta razón recolecte solo frutos maduros, los granos verdes y pintones generan defectos como la astringencia y pérdida de peso lo cual se refleja en una taza con defectos y a su vez en un menor ingreso al momento de vender su café.

Durante el despulpado: la despulpadora debe estar calibrada, ajustada, en excelentes condiciones. El aseo es fundamental. El despulpado debe iniciarse lo más pronto posible para evitar fermentaciones y deterioro de la calidad. Entre la recolección y el despulpado no deben transcurrir más de diez horas. Como practica adicional se recomienda utilizar una zaranda con el fin de separar pulpas y granos con defectos.

Durante la fermentación: conozca muy bien el tiempo de fermentación del café en su región, este puede variar entre 14 a 18 horas dependiendo de la temperatura y altitud de su finca, asegúrese de utilizar tanques en buen estado físico y de higiene.

Durante el lavado: el agua es un recurso invaluable y hace parte fundamental en la calidad del café. Utilice solo agua limpia y solo la necesaria, en Colombia producimos café de excelente calidad en equilibrio con el ambiente.

Durante el secado: la humedad del café para la venta debe estar entre el 10 y 12%. Esto asegura que el grano se pueda almacenar y manipular sin riesgo que se contamine con mohos y otros microorganismos que puedan generar el deterioro de la calidad y la pérdida de la inocuidad.

Empaque, almacenamiento y transporte: la higiene en cualquier proceso es fundamental, por eso el empaque, las bodegas, los vehículos, etc, deben estar totalmente limpios y en buen estado. Prevenga cualquier riesgo que afecte la calidad del café.

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