El método tradicional consiste en despulpar los frutos mediante una máquina que requiere el paso de agua y dejarlos en un tanque con el líquido para remover el mucílago. Mientras que el Becolsub implica despulpar el café con el mínimo de agua.

El estudio contó con la información entregada por agricultores y el Centro Nacional de Investigaciones de Café (Cenicafé), además, los investigadores tuvieron en cuenta los datos climáticos de las zonas a tratar y los procesos de producción.

Al respecto, el profesor Conrado Tobón Marín, del Departamento de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Medellín aseguró que “en el país se deben mejorar los procesamientos del café, los cuales implican niveles altos de uso de agua, o huella hídrica gris, con alrededor de 4.000 millones de m3 de agua en la producción anual de café en Colombia”.

Y es que aproximadamente 5.600 m3 por tonelada es la huella hídrica gris, relacionada con el volumen de agua contaminada como resultado de procesos productivos en los departamentos de Antioquia, Caldas, Cesar, Cundinamarca, Huila, Nariño, Norte de Santander, Quindío y Tolima.