Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

La inclusión financiera de las personas que viven en las zonas rurales sigue siendo considerablemente menor en comparación con aquellas que viven en la urbanidad, pues según el Índice de Inclusión Financiera (IIF) elaborado por Ipsos para el Grupo Credicorp, se ubica en 31,5% y 40,1%, respectivamente.

En medio de un esfuerzo para tratar de disminuir la brecha y generar mecanismos de inclusión financiera, se han diseñado diferentes estrategias de políticas públicas que, en un trabajo mancomunado con el sector privado y financiero, buscan otorgar líneas de productos para el campesino y el productor del agro.

Agronegocios buscó algunas de las opciones que tienen los campesinos y productores para acceder a líneas de créditos y tener alternativas de financiamiento, un aspecto clave para generar rentabilidad en el agro.

Entre las opciones está el Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario (Finagro), una sociedad de economía mixta vinculada al Ministerio de Agricultura, que promueve el desarrollo del sector rural a través de créditos que otorga para estimular la inversión. Esto lo hace por medio de 40 aliados que funcionan como intermediarios financieros para tramitar un crédito.

Finagro actúa como entidad de segundo piso, ya que otorga recursos en condiciones de fomento a las entidades financieras para que den créditos a proyectos productivos y faciliten el acceso a la población rural.

Durante el primer semestre del año, la entidad colocó $14,1 billones en 242.891 operaciones, un aumento de 1,7% en valor y de 9,4% en número frente al mismo periodo de 2021. Por número de operaciones, el pequeño productor fue el que tuvo mayor participación, con 66% (161.458 operaciones), seguido por microcrédito con 19% (45.103), mediano 12% (29.152) y grande 3% (7.178).

Más allá de este fondo para el sector agro, diferentes entidades bancarias han diseñado productos específicos que apoyan a la agroindustria y al campesinado.

Una de esas entidades es Bancolombia, que ofrece un portafolio con una amplia variedad de líneas de crédito para el campesino. La Tarjeta de Crédito Agro ofrece un cupo desde $500.000 hasta $300.000.000, con una cuota mensual de $15.290, exonerada durante un semestre, y la posibilidad de diferir pagos hasta 36 meses.

La institución financiera también ofrece líneas de crédito especializadas, entre las que se encuentran el crédito para siembra de aguacate hass, para cultivo de cacao, café, palma de aceite, caña, arroz, limón Tahití, una línea de maquinaria agro, entre otras opciones que se especializan en el sector.

Bbva es otro banco que ofrece productos como el Agrocrédito, enfocado en las personas que requieren de capital de trabajo e inversión en el sector agropecuario, agroindustrial y su comercialización. Entre las actividades financiables están la siembra, sostenimiento y cosecha de especies vegetales, producción de cultivos ciclos cortos y cultivos permanentes, investigación, asistencia técnica y certificaciones de unidades productivas. Para la pequeña empresa y personas naturales con negocio, tiene una tasa DTF efectiva anual de 7%, y para la mediana y gran empresa, de 10%.

Davivienda también tiene su tarjeta de crédito agropecuaria y cafetera, con un cupo de crédito rotativo dirigido a personas naturales con negocio y personas jurídicas para uso nacional, que pretende financiar las necesidades de capital de trabajo en el desarrollo de actividades agropecuarias en las distintas fases del proceso de producción o comercialización.

Las entidades financieras que conforman el Grupo Aval son aliadas de Finagro, y los productores pueden solicitar créditos con Banco de Occidente, Banco de Bogotá, Banco AV Villas y Banco Popular.

“Banco de Occidente ofrece sin ningún costo adicional para el sector agropecuario, personas naturales o jurídicas, soluciones y productos ideales para el desarrollo de la industria y su integración financiera, de manera que puedan acceder a herramientas que fortalezcan su actividad. Entre estas opciones, se encuentran los créditos de fomento Finagro, que son líneas de financiación enfocadas en apoyar los sectores de la economía a través de créditos con condiciones financieras favorables y competitivas en el mercado”, explicaron desde la entidad.

Para el cierre de 2022, Finagro estima una colocación de créditos de $29,3 billones, lo que indicaría un crecimiento de 6,7% respecto de los $27,5 billones de 2021. En cuanto a las Líneas Especiales de Crédito (LEC), al cierre del primer semestre se apalancaron 46.310 operaciones de crédito por $1,1 billones.

De cada 10 adultos que habitan áreas rurales, tres no tienen productos financieros

El último Reporte de Inclusión Financiera (RIF) de la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC) y la Banca de las Oportunidades para 2021 mostró que, mientras 95% de de los adultos colombianos que viven en la urbanidad tienen al menos un producto financiero, en las zonas rurales y rurales dispersas la cifra no supera 70%.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.