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Como siempre, encontré una familia cafetera y campesina llena de cualidades, de felicidad y entrega al café. Margarita Castañeda es la extensionista del Comité de Cafeteros que los atiende y cuando íbamos llegando a la finca ella me dijo: “Profe, mire, ese es el lote que le conté”.

Este famoso lote, fue renovado por siembra cinco años atrás. Pero presentaba un problema: tras cuatro años de siembra, su producción era muy baja y el lote se veía con un desarrollo muy pobre.

Margarita recomendó varias cosas para hacer, entre ellas, análisis de suelos, y Norbey, dueño de la finca, muy juicioso, siguió todas las recomendaciones. Pero el lote no presentaba mejora en su producción, pese a que se encuentra en zona óptima para café, agroecológicamente hablando.

La única opción que se tenía era analizar muy bien la parte de la planta que no se ve, aquella que está enterrada, la raíz. Fue grande la sorpresa cuando se empezó a hacer el examen y ¿a que no adivinan qué encontraron? Nada más y nada menos que “cola de marrano”, que es una alteración en el crecimiento recto y en sentido vertical de la raíz, lo cual genera efectos negativos en el anclaje de la plántulas adultas y la dificultad en la absorción de los nutrientes causando raquitismo.

Como decía al inicio, la decisión de la variedad, el germinador, el almácigo y la densidad de siembra son decisiones en las cuales no nos podemos equivocar, puesto que el café, al ser una planta perenne, tiene una vida productiva de al menos 20 años en el lote, teniendo en cuenta las renovaciones por zoca que se pueden hacer.

Por lo tanto, es muy bueno que recordemos algunos puntos necesarios para tener en cuenta en la decisión de renovación por siembra en cuanto al manejo integrado del almácigo o colino de café:
Importantísimo, utilizar siempre material sano desde el germinador, las chapolas deben estar 100% sanas y de excelente calidad.

En cuanto al tamaño de la bolsa y la edad de trasplante, una bolsa de 1 kilo puede aguantar hasta cuatro meses, pero si, de acuerdo a su planeación, esta se va a demorar más, utilice bolsas de 2 kilos de sustrato. Recuerde que lo ideal es que el almácigo no tenga más de seis meses al momento de la siembra.

Ojo con los Nematodos y las Cochinillas Harinosas. Estas plagas ocasionan reducción en el crecimiento de la planta. Este tema es de mucho cuidado, pues usted puede estar llevando una plaga que no tenía en su cafetal. Si usted adquiere almácigos comerciales verifique que este certificado por el Sena y registrados ante el ICA y realice muestreos aleatorios como mínimo a los dos meses y medio de establecido el almácigo. De todas maneras, la recomendación es que haga sus propios almácigos en su finca, por el tema de costos y de sanidad.

Con respecto a la nutrición, para llenar las bolsas utilice materia orgánica en proporción 3:1, o sea tres partes de suelo por una de materia orgánica. Lo ideal: pulpa de café descompuesta, pues usted ya la tiene en la finca.

Las familias cafeteras y campesinas de Colombia cuentan con los extensionistas de la Federación de Cafeteros y cualquier duda o inquietud los pueden consultar.

Es fundamental la planeación y el manejo del almácigo o colino, pues es determinante para la calidad del material a sembrar y para el éxito de la empresa cafetera. Lo ideal es que no nos pase lo contado en esta historia, tener que arrancar los arboles de café y empezar de nuevo por no tomar una decisión acertada.

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