Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Las mujeres platoneras tradicionalmente han realizado una labor para exponer la diversidad de productos que ofrece el pacífico colombiano. Este oficio se transmite de generación en generación en regiones como Buenaventura. Hijas, madres y abuelas salen a las calles con un platón de más de 30 kilos en sus cabezas y venden el pescado de sus tierras para brindar el sustento a sus hogares.

A pesar de ser una labor con años de antigüedad, solo fue hasta 2019 que estas mujeres se asociaron para tener una mayor representación y atender problemáticas como la formalización y el acceso a beneficios de seguridad social. Según datos la Federación de Platoneras de Buenaventura, actualmente hay más de 2.500 en el pacífico.

Las mujeres platoneras tienen una edad promedio de 50 años e incursionaron en la actividad desde sus 25 años aproximadamente. Muchas de ellas han ejercido la labor por casi cinco décadas. Aún hoy, hay niñas que desde sus 12 años emergen en esta tarea, la cual aprendieron gracias a sus madres y abuelas. En total comercializan alrededor de 60 productos, los cuales incluyen 49 tipos de peces, moluscos, crustáceos y 11 subcategorías orientadas al tipo de preparación del mismo.

Heysel Calderón, especialista en pesca y acuicultura de FAO Colombia, explicó que "las platoneras históricamente son mujeres que han tenido problemas a lo largo de toda la red de abastecimiento, es decir, para ellas hay dificultades en la formalización, innovación y acceso a nuevos mercados. Son mujeres que han decidido realizar la labor de una manera tradicional, en plazas de mercado y terminales pesqueros. Muchas de ellas, también, recorren la ciudad con sus productos".

Según la misma organización, 95% de las platoneras son mujeres madres cabeza de hogar que dependen totalmente del ingreso de esta actividad. La gran mayoría no cuenta con niveles de escolaridad y no tienen acceso a fuentes de financiamiento para sus actividades productivas.

A pesar de su situación, en la región del pacífico, las platoneras son parte importante de la articulación de la economía. Las mujeres establecen lazos comerciales con los pescadores, generando una dinámica en la que ambos actores dinamizan sus ingresos.

"Nosotras vendemos aproximadamente 60 productos del mar, el pescador captura los moluscos y los diferentes peces. Lo que hacemos las mujeres platoneras es comprar a los revendedores, en las plazas de mercado, a veces vamos hacia la marea a comprar", explicó Alix Esterilla solis, representante de la Federación de Platoneras de Buenaventura.

Según lo comentó Nubia Vergara Angulo, presidenta de la federación, hace unos años esta actividad podía dejar una ganancia considerable para las mujeres. Sin embargo, actualmente, debido al aumento de los costos de los insumos y al problema de seguridad en la región, es más difícil obtener una rentabilidad.

"Invertimos $1 millón para llenar el platón, pero hoy la utilidad es muy poca. Con mucho esfuerzo, si se venden todos los productos en el día, podemos obtener ganancias de $100.000. Si no se vende el total, terminamos en pérdidas", explicó Nubia. La mujer comentó sobre otros aspectos que afectan el precio del pescado, como hacerlo en lancha, que implica costos de $3 millones.

Alix aseguró que, a pesar de ser pocas las ganancias, este es el oficio que aprendieron a hacer y del cual se sienten apropiadas. "Las ventas han disminuido, el problema de seguridad en Buenaventura nos ha afectado. Es mayor el dinero que uno invierte que el beneficio que obtenemos. A pesar de eso, este es el oficio que aprendimos a hacer", dijo Alix.

Hace tres años las mujeres se organizaron bajo la Federación de Platoneras de Buenaventura, la cual reúne 12 asociaciones de la región. A través de esto, quieren ganar representación para que el Gobierno Nacional pueda atender la situación de las mujeres del pacífico colombiano.

La presidenta de la federación comentó que, dado que las platoneras son mujeres de bajos recursos que se han dedicado la mayor parte de sus vidas a esta labor, no cuentan con unos beneficios de seguridad social. "Lo que tenemos lo hemos construido con mucha lucha, nos sentimos orgullosas de nuestra labor y queremos generar más esfuerzos para apoyar a nuestras mujeres", finalizó.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.