Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Hace algunas semanas, la gerente General de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro), Sandra Noguera, mencionó a través de su red social Twitter que el gremio se encuentra con el tiempo en contra, y que “los mercados no se abren de forma automática, una vez que tengamos la aprobación del régimen, debemos hacer los contactos y desarrollar la logística necesaria para hacer la importación, por eso, ¡no podemos seguir desperdiciando tiempo!”.

Temporal

En este sentido, la Cappro mencionó en su último informe mensual con relación a abril que con la reciente aprobación del régimen de admisión temporaria para la soja, vía Decreto N° 7051/2022, se abre una posibilidad de reducir el tiempo en que las fábricas dejen de operar en este año, “aunque todavía está pendiente la reglamentación de este Decreto para que las empresas puedan iniciar las gestiones necesarias para intentar abastecerse del extranjero”.

Desde la Cámara informaron que los números que comparten en la actualidad a través de sus boletines no son quizás el fiel reflejo de la realidad en cuanto al procesamiento y disponibilidad de materia prima, entendiendo que los primeros meses del 2021 estuvieron marcados por el retraso del inicio de la cosecha debido a situaciones climáticas adversas, con lo cual las comparaciones de indicadores pueden mostrar una “situación positiva que realmente no existe”.

Procesamiento

Según el informe, hasta el mes de abril la industria aceitera nacional ha procesado 896.275 toneladas, una mejora del 19% con relación al mismo período del año pasado, pero unas 70 mil toneladas por debajo del promedio a abril de los últimos tres años. El quiebre en la cosecha de soja de más del 60% generó una situación todavía más compleja a una industria aceitera, que ya viene de 3 años consecutivos con reducción en el volumen de molienda, y que cerraría este 2022 con el cuarto año consecutivo.

“En las condiciones actuales, se espera que en estas últimas semanas del primer semestre se agote el stock de materias primas para el procesamiento en las industrias nacionales, lo que obligará a que las mismas se vean forzadas a parar sus operaciones, con el consecuente impacto negativo que podría tener en el empleo”, explica el documento, destacando que el régimen temporal será clave para contrarrestar esta situación que será visiblemente tangible en los últimos días de este mes de junio.

Exportación

En términos de exportación, a lo largo de los primeros cuatro meses del año los productos del complejo sojero han generado divisas por un valor de US$ 1.078 millones, una caída del 14% en comparación al mismo período del 2021 y del 6% con relación al promedio para los primeros cuatro meses en los últimos tres años. Con estos valores de por medio, la exportación de soja y sus derivados industrializados representaron el 36% del valor generado por la venta al extranjero de bienes.

Según los datos de Cappro, hasta abril se han enviado al exterior un poco más de 1,93 millones de toneladas de granos, entre aceite, harina y cascarilla de soja, volumen que representa una reducción del 32% si se compara con el acumulado a abril del 2021, resultado que, conforme afirman desde el gremio, “se va acercando cada vez más a lo que cabría esperar considerando la caída en la producción agrícola”.

Con estos niveles, la exportación en el primer cuatrimestre se convierte en la peor desde la última gran sequía que afectó a la producción agrícola del país en el 2012, cuando se había exportado en los primeros cuatro meses 1,58 millones de toneladas de productos derivados del commodity. Esta tendencia a la baja podría mantenerse en los próximos meses del año, teniendo en cuenta que los volúmenes disponibles para enviar al exterior ya son muy limitados, tanto en forma de granos como de productos industrializados.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.