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La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) aseguró que en 2030 se tendrá que alimentar a más de 9.000 millones de personas, además de miles de millones de animales que se crían anualmente con fines alimentarios o recreativos y como mascotas.

Ante este panorama, una de las vías que recomienda la FAO para abordar la seguridad de alimentos es la cría de insectos, ya que al ser de rápida producción y crecimiento puede funcionar a los alimentos convencionales; en particular, en una época en la que a nivel internacional hay un encarecimiento generalizado de los insumos.

Agronegocios conversó con Carlos Arturo Ramírez, colaborador del Museo Entomológico Unab de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional, sobre algunas recomendaciones si quiere iniciar en el mundo de la cría de insectos.

Contienen niveles elevados de proteínas, grasas y minerales. Pueden criarse aprovechando diversos flujos de residuos, como los de alimentos. "Pueden utilizarse para la elaboración de harinas que sirvan de suplemento para otros sectores de cría animal. Por ejemplo, sirve de alimento en la piscicultura".

Respecto a otros usos diferentes a la producción de alimentos, Ramírez explicó que sirven de controladores biológicos y algunos contienen pigmentos que se pueden utilizar para elaborar colorantes.

En el mundo hay más de 1.900 especies de insectos comestibles, sin embargo, los más utilizados en la producción de alimentos para humanos son grillos (Acheta domesticus), larvas de mosca soldado negra (Hermetia illucens) y gusanos de la harina (Tenebrio molitor). Es importante realizar el proceso de identificación y de curaduría para reconocer cuales insectos pueden ser de uso comestible.

Pese a que en el mundo occidental su ingesta en humanos sigue siendo un tabú, Ramírez resalta las oportunidades de negocio que puede tener su proceso de cría. Para esto, "se debe tener un recinto estéril libre de microorganismos. Hay que tener en cuenta que existen ácaros y otro tipo de insectos que pueden atacar a la cría. Por ejemplo, el Psocoptera (piojos de libro), de una alta distribución, puede constituirse como una plaga que ataque al cultivo".

"Como cualquier otro ser vivo, también pueden sufrir enfermedades, por esto es importante la desinfección del recinto, puede ser con alcohol; y monitorear constantemente tomando muestras. El sustrato o alimento se debe esterilizar, se puede hacer sumergiéndolo en agua caliente. Otra opción es adquirir un producto que ya esté certificado por el ICA".

Existen otros aspectos técnicos a considerar como la aeración, el suministro de agua y la humedad relativa. Ramírez comentó que el proceso de cría bajo condiciones controladas en laboratorio tiene la ventaja de lograr una mejor tasa de reproducción, ya que los insectos no quedan expuestos a condiciones ambientales como el cambio fuerte de temperatura.

Finalmente, para las personas que decidan incursionar en el mundo de la crianza de insectos, recomendó tener en cuenta que algunas metodologías de crianza cuentan con patente, razón por la que se debe realizar una revisión del mercado antes de replicar procedimientos.

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