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El suelo se agota y finalmente se deteriora por el exceso de prácticas insostenibles de la agricultura, poniendo en riesgo la sostenibilidad de la vida en nuestro planeta. Hoy somos cerca de 8.000 millones de habitantes en el mundo, y la presión diaria para producir alimentos para nuestra subsistencia es inmensa. A esto se suma el cambio climático, que continúa amenazando desde múltiples frentes. Un escenario que sin duda supone un llamado de todos nosotros a perseguir la protección de la biodiversidad, y a cambiar nuestros hábitos de manera que podamos preservar recursos para las futuras generaciones.

El Día Mundial del Suelo, que se celebra cada 5 de diciembre, es un buen momento para dirigir nuestros esfuerzos de comunicación con los agricultores. Tenemos que aprender a producir más con menos, enfocarnos todos a reducir el impacto negativo en los suelos agrícolas. En Corteva Agriscience entendemos que el suelo es un ser vivo que forma parte esencial de la producción de alimentos y de la subsistencia de ecosistemas saludables.

Como compañía venimos innovando e impulsando entre agricultores y agricultoras tecnologías para aumentar el potencial de rendimiento por hectárea, identificando el mejor uso de sus tierras, proteger los hábitats naturales, salvaguardar los bosques donde sea posible, y capturar carbono a través de cultivos de cobertura.

Desde el punto de vista de protección de cultivos, Corteva le apuesta a una agricultura más limpia con tecnología que aumente el potencial de rendimiento, optimice los insumos y permita una mayor preservación de recursos.

Ampliamos nuestro portafolio con líneas de productos biológicos, derivados de organismos vivos que, al ser usados junto con las soluciones convencionales, pueden preservar la salud del suelo y mantener eficiencia en la producción. La sostenibilidad hace parte del enfoque estratégico y de negocios de la compañía, muy alineada a los objetivos de desarrollo de la Organización de las Naciones Unidas.

Hoy somos más conscientes de la enorme importancia que ejerce el suelo en la producción agrícola y que un simple cambio en su manejo puede ayudarnos a mejorar su estado y conservarlo. Es un organismo vivo, con una gran biodiversidad habitando en él, organismos que responden positivamente a buenas prácticas de conservación, razón por la cual es de suma importancia ser selectivo en cómo se usan los insumos agrícolas a manera de poder conservar el equilibrio adecuado.

El suelo es el mayor capturador de carbono en el planeta. La captura de carbono es la solución a los procesos de calentamiento global, es por eso que debemos luchar por evitar el deterioro de nuestros suelos agrícolas.

La labranza del suelo es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta cuando se habla de su conservación. Si bien es necesaria en algunos casos para una agricultura exitosa, también es cierto que un exceso de esta destruye su estructura natural afectando sus características físicas y promoviendo su erosión, deterioro y en algún momento desertificación. Las actividades de labranza mínima permiten que la actividad natural que se desarrolla en él se mantenga, previniendo su deterioro.