Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

La huanglongbing (HLB) es una de las enfermedades más importantes en la citricultura mundial. Colombia no es la excepción y desde 2015, los departamentos de La Guajira, Magdalena, Atlántico, Cesar, Bolívar y Norte de Santander son los más afectados en sus huertos.

Según Nubia Murcia y Lumey Pérez, investigadoras del tema e ingeniera agrónoma y licenciadas en Biología, esta enfermedad, inicialmente, se manifiesta con síntomas generalmente sectorizados en la planta, en una rama, que se destaca por el color amarillo de sus hojas en contraste con la coloración verde de las ramas no afectadas.

“El síntoma más característico en hojas se conoce como moteado asimétrico, donde se puede observar la presencia de áreas verdes y amarillas de forma no uniforme en el haz de la hoja. Las hojas de las ramas con síntomas pueden presentarse curvadas, de tamaño reducido, con las nervuras más gruesas y oscurecidas, con aspecto corchoso”, detallan.

Además, las investigadoras recuerdan que el manejo de la enfermedad HLB es complejo debido a diversos factores que potencializan la gravedad de la enfermedad, como la diversidad de síntomas, la presencia de plantas asintomáticas por mucho tiempo en el campo, que sirven de fuente de inoculo, la distribución irregular del patógeno en la planta, los efectos del ambiente sobre a expresión de los síntomas y posiblemente, sobre la multiplicación de la bacteria.

Las investigadoras de Agrosavia, detectaron que a nivel internacional se recomienda el manejo de esta enfermedad bajo tres pilares fundamentales: el establecimiento de nuevas áreas con plantas certificadas, el control del insecto vector y también, cortar todas las plantas enfermas.

“Aunque el HLB no tiene cura y la erradicación constituye uno de los pilares de su manejo, muchos productores de acuerdo con el porcentaje de incidencia de la enfermedad o por el estado o edad del árbol, deciden convivir con la enfermedad e invierten en un manejo agronómico que les permitas mantener el huerto por más tiempo”, explicó Murcia.

Por ello, las expertas proponen que los productores en cuyos cultivos donde ya hay una afectación por el HLB mejoren su manejo incrementando el aporte de agua y así aumentar el vigor de la planta. Para lograr un correcto aporte hídrico al cultivo, este riego se debe ejecutar respondiendo tres preguntas fundamentales: dónde, cuánta aplicar y cómo aplicar el agua. Agronegocios, con el trabajo académico de este doctor en agronomía, las responderá a continuación.

¿Dónde, cuánta y cómo regar el agua?
Los reportes de Agrosavia apuntan a que el lugar para aplicar el agua, se refiere al sitio en la planta donde se deben ubicar los emisores, ya sean goteros o microaspersores. Para aquellos productores que no poseen un sistema de riego, el sitio a regar es exactamente el mismo, el agua debe cubrir el plato del árbol. Ya ubicado el número de emisores que van a cubrir toda el área del plato, se debe definir cuánto tiempo van a estar esos emisores entregando agua al suelo. Para ello se cuantifica el caudal total que entrega el conjunto de emisores.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.