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La magnitud de la crisis económica de este tiene un buen número de ejemplos para mostrar los desastres ocasionados en muchos sectores. Y aunque el campo es uno de los que se ha mantenido relativamente estable en la pandemia, el consumo de proteínas de origen animal ve un impacto negativo.

Frente a la carne de res, pollo, cerdo y pescado, el consumo per cápita de los colombianos desde ya se espera que cierre 2020 sin tasa de crecimiento. Algo atípico si se tiene en cuenta que desde 2011 casi todas las proteínas venían registrando un aumento anual en la demanda.

El caso más fuerte se ve en la carne de res. Según los cálculos de Fedegan, el año pasado cerró con un consumo (de producción de origen formal) en 18,6 kilogramos; sin embargo, el director del Dane, Juan Daniel Oviedo, recordó que “parte de lo que se pudo ver en medio del consumo en la pandemia, en sus momentos más fuertes, fue cómo las familias tuvieron que pasarse a otros productos, eso fue menos carne y más de otros alimentos”, y ahora se espera que baje a 17,1 kilos.

De hecho, esto se notó en encuestas como la de Pulso Social, en la que se detalló que una cuarta parte de los hogares colombianos pasaron de tres, a dos comidas diarias. Según el Dane, 77% de las familias mantenía una dinámica de consumo normal, pero 23% pasó de ese indicador de tres a dos, y el otro 10% solo tenía dinero para comer una vez.

Del lado del pollo, la crisis para el sector se vio con más fuerza en los primeros meses de la cuarentena general, pues se trata de un producto cuya demanda depende de los restaurantes o los tradicionales asaderos.

El presidente de Fenavi, Gonzalo Moreno, reconoció que “aún con estos problemas la producción creció, pero será un año en el que para pollo no habrá crecimiento en el consumo”, menteniéndose en línea de 35,6 kg.

En carne de cerdo, el año pasado estaba ese consumo promedio en 11,2 kg, y algunas empresas del sector la proyectan en 11 Kg. El presidente del Porkcolombia, Jeffrey Fajardo, comentó que “lo más importante por destacar es el significativo crecimiento al observar que en 2010 el consumo per cápita era tan solo de 4,8 kilogramos.

LOS CONTRASTES

  • Jorge Enrique BedoyaPresidente de la SAC

    “Este año fue de inflación a la baja, muchos meses en negativo, eso es una muestra que el consumo de varios sectores bajó y ahí aparecen alimentos tradicionales”.

En cuanto a pescado, en el sector se estima que después de rondar 8,7 kilogramos per cápita en 2019, este año la crisis lo bajaría a 8,5 kilogramos.

Diciembre no amortiguaría las caídas
El presidente de la SAC, Jorge Enrique Bedoya, explicó que aunque normalmente diciembre, en materia de alimentos y proteínas de origen animal, es un mes importante, “para muchos es cuando pueden cuadrarla caja del año, pero el que viene, por estar con actividades económicas como el desempleo a doble dígito no sería así como otras épocas”. Aún así, destaca el papel que han tenido las exportaciones, que por ejemplo en el pescado, el consumo seguiría arriba de 8,5 kilogramos por nuevos países que empezaron a recibir producto colombiano.

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