Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

La conocida frase: ‘Los jóvenes son el futuro del mundo’ me ha hecho reflexionar sobre lo que nos espera en los próximos años. El auge de talentos emprendedores, que encuentran en las capitales diversas herramientas para crecer y crear empresa está, sin duda, transformando el presente y creando un mejor mañana. Ellos merecen todo el apoyo que tanto entidades públicas como privadas podamos brindar para alcanzar sus proyectos.

Ahora bien, mientras esto pasa en las ciudades ¿qué está ocurriendo en el campo? hay brechas entre jóvenes rurales y urbanos. Como quedó demostrado en el Censo Nacional Agropecuario, realizado en 2015, los más jóvenes migran para encontrar mejores oportunidades en materia de educación, salud, ingresos e incluso servicios, que les ofrecen las urbes y hoy por hoy no encuentran en sus zonas de origen.

De acuerdo con este Censo, hay 2,7 millones de productores agrícolas de los cuales 21% son menores de 35 años. Estos datos en conjunto evidencian un panorama retador para generar opciones de futuro a las personas con edades entre 14 y 28 años en sectores rurales del país. De hecho, el informe presentado por el Dane muestra cómo en 2018 el sector agropecuario creció 2% en el Producto Interno Bruto (PIB) y cómo se prevé impulsar equidad y emprendimiento en el sector rural.

Este panorama marca un desafío para las empresas, quienes debemos desarrollar iniciativas que mejoren la productividad e ingresos para hacer la agricultura más atractiva, no de manera individual sino a través de proyectos y sinergias que potencien los resultados.

¿Cuál es, entonces, el siguiente paso? La articulación entre sector privado, Gobierno y academia, basándonos en las necesidades que actualmente plantean los jóvenes en el campo. Y es que este tema impactará cifras como la brindada por el Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, que en su informe ‘Diagnóstico de la juventud rural en Colombia’ informó que 24,5% de los jóvenes rurales ni estudia ni trabaja.

Estoy convencido de que la mejor forma de asegurar el éxito a largo plazo es creando valor compartido y promoviendo el desarrollo rural a través de diversas iniciativas. Por nombrar una de ellas traigo La Iniciativa por los Jóvenes de Nestlé.

Este programa global, ha enfocado uno de sus pilares en el agroemprendimiento en donde ha encontrado una oportunidad de desarrollo para el sector con impacto en componentes sociales que envuelven la ecuación para lograr el éxito: Jóvenes y productividad.

El modelo busca brindar herramientas de formación, orientación y apoyo técnico y económico para proyectos liderados por jóvenes en el agro, pues es nuestro desafío, no solo atraer talento hacia el sector rural sino entender sus sueños y expectativas y, de esta forma, apoyarlos en el camino, generarles valor.

En la búsqueda de alianzas que fortalezcan este propósito, firmamos un convenio con el Sena, a través del cual garantizaremos la formación no solo a hijos de nuestros ganaderos y caficultores en temas técnicos y habilidades blandas, sino a cientos de jóvenes en zonas rurales del país. Además de una dotación de ambientes de aprendizaje para centros en Huila, Risaralda, Valledupar y Florencia que nos permitan inspirar conocimiento y generar formación de jóvenes rurales.

He sido testigo del poder de los jóvenes del campo colombiano, sin ellos no tendremos continuidad. Son sus ideas, su capacidad creativa y conocimiento los que permitirán innovación en un sector fundamental para el país. Mi invitación es a que nos unamos alrededor del sector rural, generemos espacios en los que los jóvenes de estas poblaciones sientan un genuino interés y vean un futuro prometedor.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.