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La herramienta es un insumo previo al montaje de estos espacios para así “apoyar la toma de decisiones respecto a cuál es el tipo de invernadero idóneo para un cultivo” tal y como explicó su creadora, Diana Carolina Ruiz. 

La investigadora, docente de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, explicó que este método mejora sustancialmente la forma tradicional de hacer los análisis. 

“Actualmente, los cultivos se adecuan para determinar cuáles deben ser las condiciones de un invernadero, el cual resista cierto tipo de fenómeno climático, esto utilizando diferentes sistemas de cubierta o cambiando las condiciones de temperatura interior, con el fin de comparar los escenarios” dijo. 

El procedimiento tradicional requiere para su implementación un mes mínimo y necesita una inversión económica alta con un alto porcentaje de error.

Sin embargo, la herramienta planteada por Ruiz “es un modelo matemático, el cual determina el clima interior en función del clima exterior. Este consiste en un conjunto de ecuaciones diferenciales no lineales planteadas para la temperatura del aire, suelo, cubierta y cultivo en términos de la radiación de energía y los flujos de calor sensible y latente”. 

“Las ecuaciones son, en general, las utilizadas para describir este tipo de sistemas. Además, el modelo fue programado en un lenguaje de código abierto, fue calibrado y validado para un invernadero tradicional con ventilación lateral y cenital” explicó la doctora en Geociencias. 

La investigadora agregó que se consideraron también condiciones como la entrada al índice de área foliar, radiación global externa, velocidad del viento, humedad relativa, temperatura del aire y temperatura de las capas del suelo”.

Entre las ventajas del mecanismo están que al ser un programa escrito en un lenguaje de código abierto puede ser mejorado por el usuario. “Tener la posibilidad de pronosticar el desempeño del invernadero en un lugar determinado, antes de instalarlo, permite elegir las dimensiones de la estructura, de las áreas de ventilación o el tipo de materiales”.

Los productores son los principales beneficiados del proyecto, “debido a que el modelo puede simular el funcionamiento del invernadero, determinar el tipo de requerimientos térmicos y tenerlos en cuenta antes de iniciar el montaje real”. 

 Tener toda esta información de manera previa al montaje implica un insumo para ayudar la toma de decisiones respecto a cuál es el tipo de invernadero idóneo para un cultivo dado. 

Adicionalmente, los estudios previos han revelado que, en promedio, la ganancia de temperatura del invernadero tradicional es muy baja y la idea es poder contribuir a mejorar este aspecto utilizando un modelado y una simulación”, detalló.

Para mejorar el código la investigadora trabajó con miembros de las universidades Nacional y Jorge Tadeo Lozano también en el estudio de otros métodos y la posibilidad de diseñar una interfaz gráfica para hacerla más amigable al utilizarla.

Cabe recordar que los cultivos bajo invernadero que se dan con mayor frecuencia son de flores, frutas, hortalizas y plantas de compostaje de los ingenios de caña y de empresas palmicultoras. 

Importancia del uso de los invernaderos en producción
La importancia de una herramienta tecnológica como la presentada por Diana Carolina Ruiz radica en que se podrá realizar con precisión la protección de los cultivos de amenazas como las lluvias, granizadas, bajas temperaturas, vientos, tempestades y rocío. En otras palabras se asegura una disminución del riesgo en la inversión realizada de los productores. Además, es más económico que el método tradicional. 

La opinión

Diana Carolina Ruiz
Docente Universidad Jorge Tadeo Lozano
“La herramienta ayuda a soportar la toma de decisiones respecto a cuál es el tipo de invernadero idóneo para un cultivo dado”.

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