Desde la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, FNC, durante lo corrido de 2026, el mensaje ha sido claro: el reto histórico que enfrenta la caficultura colombiana en toda su cadena de valor.
El año llega tras una de las cosechas más altas de la historia del país, lo que por un lado genera expectativas y compromisos comerciales derivados del buen desempeño anterior, y por el otro, empresas cafeteras cada vez más fortalecidas, demostrando que el potencial de esta industria, federada hace 99 años, sigue teniendo margen de crecimiento.
Eso viéndolo por el lado más positivo, fue un esfuerzo de país que se reflejó en 14,9 millones de sacos cosechados en el año cafetero comprendido entre octubre de 2024 y septiembre de 2025.
Hace unas semanas, el gerente general Germán Bahamón Jaramillo compartía proyecciones para 2026, destacando el pronóstico de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia para la cosecha del primer semestre del año calendario: 6,2 millones de sacos.
Este buen resultado se debe en gran medida a la adopción que han hecho las familias caficultoras en buenas prácticas, renovación de cafetales con variedades más productivas y resistentes a la roya y el CBD, a la investigación que genera Cenicafé y transferimos los extensionistas, pero este año la tarea será más exigente ante una producción “sensiblemente inferior”.
La cosecha del primer semestre pronto dejará de ser una proyección para convertirse en una realidad que se contará kilo a kilo.
Por ello, además de mantener las buenas prácticas ya adoptadas en el pasado, la empresa cafetera deberá enfocarse en la calidad del grano, maximizando cada kilo de café verde que salga de la finca.
En ese contexto cobra relevancia el avance técnico 546 de Cenicafé: Siete prácticas en el beneficio para obtener café de buena calidad - Proceso 7P®.
La investigación de Cenicafé, en su disciplina de ingeniería, encontró la forma de mejorar la calidad del café después de la recolección, en la etapa de beneficio y secado; con un proceso diseñado para “resaltar las características de calidad propias de la variedad de café” y que su debida aplicación “tiene una alta probabilidad de producir café libre de defectos”.
Este proceso es conocido como Proceso 7P®, para algunos ya un viejo conocido, pero para otros el aliado que les presento hoy y que les permitirá tener una etapa de beneficio húmedo eficiente, ambientalmente responsable y adaptada a las exigencias del mercado.
Primero, asegurar la calidad en la recolección: menos del 2,5% de frutos verdes y más del 85% maduros, verificables con herramientas como Mediverdes® y Cromacafé®.
Segundo, procese cada tanda de café de manera independiente durante todas las etapas del proceso de beneficio
Es importante mantener separadas las tandas de café provenientes de diferentes momentos de recolección; separando también los cafés de calidad de la pasilla y evitando mezclas que afecten el resultado final.
Tercero, retirar frutos de menor calidad mediante flotación o clasificación por tamaño, logrando una masa homogénea. Dependiendo de la necesidad y cantidad de café de la finca, se puede utilizar el separador hidráulico o la doble caneca.
Cuarto, mantener los equipos limpios y calibrados, siguiendo las especificaciones técnicas para evitar fallas en el proceso.
Siga las indicaciones del fabricante antes de empezar a procesar los frutos, verifique que no tengan fugas de gases o de aire, la temperatura y en las despulpadoras debe alcanzarse la capacidad nominal de despulpado, cumpliendo con la norma NTC 2090.
Quinto, monitorear la fermentación, ya que no tiene un tiempo fijo: un exceso genera defectos y una fermentación insuficiente dificulta la remoción del mucílago. Herramientas como Fermaestro® permiten identificar el punto ideal.
Sexto, realizar un lavado adecuado para eliminar completamente el mucílago y evitar fermentaciones indeseadas, optimizando el uso de agua con tecnologías como Ecomill.
Séptimo, obtenga y mantenga el café pergamino seco con una humedad entre 10% y 12%; con un secado y el almacenamiento correctos podemos mantener el café en un punto de humedad estable con la humedad del ambiente, y sostenerlo así hasta el consumo final es vital para que aumente su valor comercial.
Adoptar el Proceso 7P® es un factor determinante ya que mejora la calidad y la rentabilidad, En www.cenicafe.org encuentra el avance técnico 546 y más información clave sobre el Proceso 7P®. Adopte esta tecnología e innovación con el acompañamiento permanente del Servicio de Extensión de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.