En consecuencia, desde 2008 el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) diseñó un protocolo con el que se pretende promover y a su vez ayudar a los empresarios del agro, a tener procesos más eficientes y bajo condiciones sanitarias óptimas. Un beneficio de doble vía, en el que ganaderos y usuarios salen ganando.

Esto obedece al sinnúmero de ventajas que trae consigo la implementación de las Buenas Prácticas Ganaderas.

Salud

Leche y carne de mejor calidad para el consumo humano, disminución de la resistencia antimicrobiana, control de residuos de medicamentos en los alimentos y menor probabilidades de que se transmitan las enfermedades zoonóticas.

Socio económicas

Aumento de la competitividad, incremento en la productividad, cumplimiento de estándares internacionales, mayor organización, mejoramiento continuo de los procesos, mayor comprensión del negocio, dignificación del trabajo agropecuario, oportunidades de buenos negocios y habilita la entrada directa de empresas especializadas, supermercados y empresas exportadoras.

Ambientales

Minimiza el impacto ambiental, cambio de hábitos y conductas de ganaderos y sus trabajadores, manejo de residuos sólidos, manejo de afluentes, protección y conservación de fuentes hídricas y mejora en el bienestar animal. Si un ganadero quiere certificarse ante el ICA, debe cumplir con ciertos requisitos. Sus instalaciones deben estar acondicionadas para la labor que realiza, tienen que estar en buen estado y alineadas con el uso de suelo determinado por el POT. Asimismo, deben estar al día en saneamiento y medio ambiente. Es decir, que tienen que contar con un plan para el manejo de residuos sólidos, mantener las instalaciones aseadas y monitorear la calidad del agua para el consumo. En cuanto a la sanidad animal, identificación, y bioseguridad. Se deben desarrollar esquemas de prevención y control de enfermedades, llevar un registro de la salida e ingreso de animales, personas y vehículos, aislar el ganado enfermo y velar por la asepsia del lugar, en especial si hay animales enfermos.

Otro factor determinante es el bienestar animal y personal. Los ganaderos no pueden maltratar al ganado, deben contar con un espacio amplio para ellos, siempre tener agua a voluntad y contar con herramientas adecuadas para su manipulación. Por su parte, el personal debe ser capacitado periódicamente y tener elementos de seguridad para su labor, entre otros.

Las buenas prácticas en el uso de medicamentos veterinarios y las buenas prácticas en la alimentación animal, también forman parte de los requisitos necesarios para certificarse en BPG.

El Instituto Colombiano Agropecuario está cambiando el enfoque para la promoción de las Buenas Prácticas Ganaderas, de acuerdo con Aura María Pulido, profesional de la dirección técnica de inocuidad del ICA, cada día los consumidores están más preocupados por la calidad de los alimentos. Pulido advierte que los ganaderos que no implementen las Buenas Prácticas Ganaderas en sus fincas, no podrán responder a las exigencias de los mercados.

Recursos  han beneficiado a 6.000 ganaderos

Gracias a recursos dispuestos por el Fondo Nacional del Ganado, la Gerencia Técnica y la Subgerencia de Salud y Bienestar Animal de Fedegán, busca acompañar a los ganaderos colombianos en su proceso de certificación. A través de las Escuelas de Campo realizadas en las Unidades Regionales de Desarrollo Ganadero (Urdg) de diferentes departamentos de Colombia. Se han beneficiado 6.000 ganaderos.