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De acuerdo con expertos, implementar la inseminación artificial y la producción de embriones en su empresa agropecuaria logrará disminuir sin duda las brechas generacionales ahorrándole tiempo para llegar al producto final, bien sea carne o leche.


Asimismo, dependiendo de la biotecnología a utilizar y el sistema de producción los costos varían pero, “por ejemplo, si se puede mejorar sólo 1 kilogramo al día por vaca lechera, en promedio de un grupo de 10 animales, esto equivaldría a 3.000 kilogramos más de leche por lactancia en esa unidad productiva, teniendo el mismo número de animales y el mismo manejo en la unidad. Esto podría equivaler a cerca de $3 millones adicionales por lactancia para un productor pequeño”, explica Miguel Novoa Bravo, director científico de Genética Animal de Colombia Ltda.

Tenga en cuenta que para que todo esto surta realmente el efecto deseado es necesario aplicar un riguroso proceso de mejoramiento genético que implica tanto la toma de datos para análisis como el asesoramiento con expertos.

“Es necesario tomar datos sobre las características que se quieren mejorar, realizar pruebas genéticas para conocer el potencial genético (que valen entre $350.000 y $500.000 por prueba) y tener claro las relaciones filiales de los individuos ($80.000). Una vez sean identificados estos ejemplares, en general, se puede acceder a su material genético mediante la inseminación artificial por ejemplo”, señala Novoa.

Además, no se pueda olvidar que también es fundamental hacer seguimiento en el desempeño de las crías para validar el mejoramiento buscado, tomar datos y analizarlos.

Por otro lado, existen diversas pruebas genéticas para detectar si los reproductores tienen o no algunas de las enfermedades genéticas más comunes en diferentes especies y razas domésticas. Un punto clave que le permitirá aumentar la tasa de partos de su ganado.

Según un estudio realizado por Genética Animal de Colombia en vacas Holstein, se encontró que cerca de una de cada 12 de estos ejemplares son portadores de un “haplotipo” de infertilidad. Por lo tanto, si una vaca portadora se cruza con un toro portador hay una probabilidad del 25% de que la vaca no quede preñada o que el ejemplar muera siendo feto o recién nacido.

Indudablemente esto tendrá efectos negativos en la rentabilidad de sus fincas.

“La idea es lograr masificar el correcto uso e implementación de estas tecnologías en el país para que de esta manera los ganaderos no solo mejoren su producción, sino que aseguren su competitividad a futuro”, afirma Carolina Pérez Barona, gerente de Embriogen S.A.

Una inversión sostenible y rentable en el tiempo
Como señalan los expertos, la genética animal es una inversión sostenible y rentable en el tiempo en la que aún falta mucho por desarrollar dentro de sus áreas. Esto involucra una sensibilización de los productores pues a raíz de los pocos estudios que hay en el país y poca gente competente en el tema, hay un gran desconocimiento y confusión de conceptos. Por otro lado, hay personas que aún confunden herramientas y técnicas como clonación y modificación genética.

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