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Tener un criadero de caballos es el sueño de muchos y si usted es uno de ellos, debe tener en cuenta aspectos primordiales como: el tipo de caballo, el mercado, el predio en donde va a hacer todas las actividades, volverse experto en equinos y tener competencias en ferias.

La primera clave es el tipo de caballo que se va a manejar, porque va a ser la marca de su negocio. En Colombia el caballo criollo, a pesar de no estar certificado, es la raza más fuerte, pues tiene diferentes pasos como el fino, el de trocha, trote y galope.

Hay varios criaderos que ya tienen una tradición, entre ellos, el Criadero La Mía, que tiene más de 50 años de historia.

Ricardo Hernández, médico veterinario del Criadero La Mía, dijo al programa Técnicas del Campo que “todo comenzó cuando Jorge Hernández Restrepo, amante de los caballos, compró una yegua para cabalgatear, entre ellas Dinamita. Gracias a esta reproductora el fenotipo del criadero está teniendo un sostenimiento importante”.

Según el médico veterinario, la importancia de Dinamita fue su genética estable, que se trasladó sus hijas y que han venido sosteniendo el negocio del Criadero.

El segundo aspecto importante es el plan de negocio y en este punto hay que destacar lo que dijo Hernández, al referirse a que hay algunos criaderos que tienen poder adquisitivo, comprando los ejemplares para participar en las ferias, pero, también hay otros que se dedican a ser criadores de caballos como es el caso de La Mía.

“El futuro de los criaderos como nosotros, es que marcamos una memoria en el mercado. Esto significa que vamos lentamente produciendo una tendencia, para que estos caballos se comporten a nivel nacional como reproductores o para que sean vendidos”, aseguró Hernández.

En cuanto al predio, la recomendación de los expertos es que existan espacios amplios en las pesebreras, pisos aptos para evitar lesiones como cojeras, y algunas áreas como: picaderos, corrales de descanso, zonas de lavado, entre otras.

El cuarto aspecto tiene que ver con el personal calificado, y en este sentido, es importante resaltar que hay varias labores que se deben cubrir en los criaderos, tales como las personas que cuidan los caballos, un palafrenero que alimente y aliste la cama, un montador y los entrenadores. Estas personas se van a encargar de potenciar las capacidades de los ejemplares para que logren competir.

Por último, la participación en ferias equinas siempre va a ser la evaluación de todo el proceso, porque es allí en donde se demuestra el trabajo que se realizó en el criadero.

En palabras de Hernández, “las ferias son muy importantes para la comercialización, porque es allí en donde damos a conocer nuestros productos, nuestros caballos y podemos tener un reconocimiento por el trabajo realizado”. Además, son importantes para el comercio.

Finalmente, aunque estos seis puntos son esenciales para el establecimiento de criaderos, hay que tener en cuenta que cada ubo escoge su propia línea de negocio, es decir, se pueden dedicar a la compra y venta de animales; a participar exclusivamente en ferias, con el propósito de ser campeones; criar caballos; o sostenerse del turismo ecuestre.

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