Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Las ovejas no solo sirven para la producción de lana, hoy por hoy ha crecido toda una industria al rededor de este tipo de ganado. Antes se creía que la crianza de ovinos era propia del trópico bajo, teoría que se ha ido desmitificando con el paso del tiempo. En la actualidad, las principales zonas productoras de carne de ovino en el trópico bajo son Cesar, Sucre, Santander, Tolima, Córdoba y La Guajira, mientras que en el trópico alto son Boyacá, Cundinamarca, Antioquia, Valle del Cauca y Cauca, cada una de ellas con una participación importante en la crianza y producción del ganado, que se ha ido orientando hacia la línea cárnica.

En 2018, la Organización de Cadena Productiva Ovino-Caprina Nacional registró una producción total de 14.931 toneladas, 1.200 más que en 2017 cuando se registraron 13.712 toneladas.

LOS CONTRASTES

  • Henry PolaníaPresidente Asoovinos

    “En Agroexpo las ventas ascendieron a los $850 millones, entre la feria y las fincas, fue un pabellón de negocios. Saque sus propias conclusiones sobre cómo se está comportando el mercado en el país”.


  • César DelgadoOvinocultor Criadero Santa Catalina

    “La ovinocultura es un sector que ha venido cogiendo fuerza dentro de la producción cárnica, sus altos contenidos nutricionales la convierten en una opción importante para el consumidor”.

De acuerdo con la Asociación de Criadores de Ganado Ovino de Colombia (Asoovinos), “la mayor parte de las áreas montañosas del territorio nacional son adecuadas para la crianza de ovinos y caprinos. La producción de ganado de este tipo se cuenta como una de las actividades ganaderas más antiguas del mundo. Además, para Colombia esta industria siempre fue considerada como una alternativa de producción muy localizada en las zonas frías del país siendo un sistema productivo alterno en la economía familiar puesto que la lana es un producto muy valioso y es relativamente una cosecha no perecedera al igual que la producción de subproducto lácteos de los caprinos”.

César Delgado, criador de ovinos del Criadero Santa Catalina, afirmó que el interés de los ovinocultores está en el mejoramiento de la genética de sus ejemplares para así garantizar mejores niveles de producción, a tal punto de seguir aumentando el interés de los consumidores. Delgado explicó que encontró en Uruguay la raza Hampshire Down, la cual cataloga como la más eficiente en cuanto a producción de carne. “Es una raza con vocación productiva cárnica, alcanza los mejores récords y estándares en cuanto a volumen y calidad. Funciona muy bien para cualquier piso térmico sobre los 2.000 metros sobre el nivel del mar” comentó.

Respecto a la rentabilidad que deja a los productores la carne ovina, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural encontró que Tolima y Antioquia son los dos departamentos que mejor pagan la carne en la puerta de la finca. El primero la está cotizando entre $3.800 y $4.500, mientras que el segundo entre $3.000 y $4.500. Del mismo modo, el ministerio también registró que los dos departamentos que pagan la carne ovina a menor precio son Córdoba y Atlántico, donde los costos en la puerta de la finca oscilan entre $2.800 y $3.200.

En cuanto al número de cabezas de ovinos que el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) tiene registrados en su inventario, se evidencia que La Guajira cuenta con el mayor número de cabezas con 669.765, seguido por Magdalena y Cesar con 171.424 y 125.244 cabezas contabilizadas respectivamente. El gremio proyecta que este mercado seguirá creciendo.

Ovinocultores aseguran que la carne ovina es la mejor

De acuerdo con la Organización de Cadena Productiva Ovino-Caprina Nacional el consumo de carne de cordero y de cabrito es de 500 gramos per cápita, una cifra que se da como consecuencia de los beneficios que trae este tipo de carne roja para las personas. Dentro de los beneficios está mayor proteína, altos porcentajes de hierro que ayudan a las personas que sufren de anemia, selenio, zinc, vitaminas B6, B12, entre otros. El crecimiento del sector en los últimos ocho años ha sido de 5% anual, en promedio.

Christian Arévalo/LR

“Queremos hacer la primera exportación de carne ovina”

La ovinocultura ha venido creciendo en el país cerca de 5% por año desde 2010 de acuerdo con la Organización de Cadena Productiva Ovino-Caprina Nacional. Se trata de un segmento del ganado cuya crianza no es tan compleja como otros. Además, no es una especie que demande grandes extensiones de terreno para su desarrollo. Isabel Cristina Cataño, gerente de Carnero Gourmet, empresa que se dedica a la crianza, producción y comercialización de carne de cordero, habló sobre el comportamiento de la industria y las proyecciones de la empresa para este año.

¿Cómo surgió la idea?

Iniciamos en el 2011 siendo ovinocultores en la Granja Ovina Mi Carreta, criando corderos para exposición pero con el proyecto de que fueran para carne. Empezamos un tema de auto consumo de forma artesanal, hamburguesas que vendíamos en el foodtruck a fin de incentivar el consumo.

¿Pero hay altos consumidores de la carne?

Cuando vimos una demanda del producto y que no teníamos a quién más venderle, montamos la planta de Carnero Gourmet con unos socios hace tres años en Zipaquirá.

¿Cuál fue la inversión inicial y a cuánto asciende ahora?

Inicialmente fue de $60 millones en la finca, entre ganado puro y comercial, hoy asciende a $1.200 millones el capital.

¿Qué diferencia tiene la carne ovina con relación a otros tipos de ganado?

Tiene grandes ventajas nutricionales, es fuente de proteína, con altos contenidos de hierro de fácil absorción para gente anémica, vitamina B6 y B12, selenio y zinc. De las carnes rojas es la más saludable.

¿Cuáles son los productos más consumidos?

Tenemos cortes de carne de todo tipo, así como hamburguesas y embutidos. El pernil y el rack son los que más se venden. La libra de carne oscila entre $11.000 y $30.000. Las hamburguesas y chorizos son nuestro valor agregado y productos estrella, prácticamente un producto exclusivo en el país. Tenemos línea precocida y premium, diversificamos nuestro producto para así llegar a más clientes. Empezamos con recursos propios pero hemos venido avanzando gracias al trabajo conjunto con la Cámara de Comercio de Bogotá y las secretarías de Competitividad y de Agricultura de Cundinamarca. Además, Granja Ovina Mi Carreta es parte de programa Aldea Cundinamarca de iNNpulsa.

¿Cómo se mueve este mercado en el país?

Las grandes superficies son conscientes de que el consumo de carne ha aumentado. Ya estamos en Cencosud, y venimos adelantando negociaciones para llegar a otras superficies.

¿Qué proyecciones tienen?

Queremos este año hacer por lo menos la primera exportación y seguir posicionándonos en el mercado en todas sus expresiones.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.