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Actualmente la producción nacional de cuy se acerca a los 2,8 millones de cuyes. De este número, 95% de estos animales se encuentra en el departamento de Nariño principalmente por el arraigo cultural que tiene este animal en la región. Sin embargo, también hay presencia de esta actividad en Cauca, Huila, Putumayo, Valle, Santander, Cundinamarca e incluso en la Costa Atlántica.

Gracias a que hoy por hoy el cuy se ha vuelto mucho más comercial en Colombia, este ha logrado mejorar el nivel de vida de los campesinos e indígenas que lo producen.

Esto se debe en gran medida a que estos pequeños roedores herbívoros, por su facilidad de reproducción se han convertido en un negocio bastante rentable.

“Una unidad básica doméstica se compone de cinco a siete hembras y un macho. Desde el kilo de peso las hembras ya se pueden aparear y después de 70 días en promedio, que es lo que dura el periodo de gestación ya se obtiene una camada cuyes que puede estar de tres a cuatro animales. En Nariño, en promedio una reproductora tiene de tres o cuatro partos al año, para un promedio de 12 nacimientos por hembra”, explicó Juan Fernando Urbano, responsable del área de cuyes del Centro Internacional de Producción Limpia-Lope del Sena Nariño.

En ello coincidió Élbar Ramírez, investigador de la Universidad Nacional de Colombia Sede Palmira, “la rentabilidad del negocio del cuy parte de un elemento fundamental, el cuy genera alrededor de 40% de margen de contribución. Entre tanto la inversión para montar una empresa productora de cuy puede ser relativamente baja si se cuenta ya con el terreno apropiado para hacerlo”.

El tener una hembra solo para tres o cuatro partos anualmente se maneja así para evitar problemas de sanidad y porque hasta ese número de partos, las crías son buenas, son pesadas y se mantiene un numero importante de nacimientos, después estos empiezan a descender. Hay que mencionar que esto no solo se hace por cuestiones técnicas de manejo sino también por sanidad de los animales.

Otro aspecto a destacar del cuy como un animal que ofrece un negocio rentable, es que de acuerdo con Urbano, a las dos o tres horas después del parto, la hembra hace su involución uterina y ya entra de nuevo en celo. “Como el reproductor está ahí, el mismo día queda preñada. Eso le da una importancia económica y productiva al cuy bastante importante. Eso ha hecho que la producción de estos animales se esté incrementando”.

Asimismo, el cuy desde el día de su nacimiento ya puede alimentarse solo y a los cuatro días de nacido ya puede empezar a consumir concentrado.

Según Urbano, a los 15 días cuando se da el destete se separan las hembras de los machos y se les cría por aparte. “Se seleccionan los animales que van para engorde o para futuros reproductores, teniendo en cuenta las ganancias de peso que sean cercanas a los 15 gramos por día. El peso promedio para comercializarse es de 1.300 gramos.

Selección de los cuyes por ganancia de peso

En el momento que se separan las hembras de los machos se seleccionan los cuyes que van para engorde o para futuros reproductores, teniendo en cuenta las ganancias de peso que sean cercanas a los 15 gramos por día. La época de levante dura más o menos un mes o mes y medio hasta que alcance el kilo de peso promedio con el que se comercializa.

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