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Esa es la diferencia que marca Laura Marín, una economista, socia de este negocio que conformó hace tres años, cuando no encontró en Pereira (donde vive) un sitio adecuado para dejar su mascota sin encierros ni guacales. “Los perros son miembros de la familia y quisimos un lugar donde vengan a disfrutar. Nos ocupamos de que sean para sus dueños o papás, como les llamamos, una buena compañía”, dijo.Dogs Resort es un sitio campestre ubicado a 4 kilómetros de Pereira (vía al corregimiento de Combia) a donde llegan no menos de 25 perros diarios con su lonchera, transportados, como si fueran niños, en una van sentados con cinturón de seguridad y arnés, pero no en guacales.A las 7:30 a.m. inicia la jornada en la que asimilan instrucciones y mandos básicos, juegan, se forman, aprenden a comportarse, comen y tienen sus ratos para relajarse. Entran y salen de la piscina o, simplemente, descansan. “Formamos perros balanceados, tranquilos, contentos, que no se enloquezcan cuando hay visita, con los que se pueda salir fácil a la calle y con los que el propietario pueda tener una buena convivencia. Les damos amor y también disciplina”, agregó.Como en toda escuela, hay entrega de calificaciones y reunión de dueños-padres, quienes suelen llegar en pareja a recibir la evaluación de sus mascotas en disciplina, comportamiento en la ruta, obediencia, actitud en el comedor y compañerismo. Pero los dueños también reciben instrucciones para que lo aprendido en la escuela no se pierda en la casa por exceso de amor.A las 4:00 p.m., Chester, Lupita y Sirilo toman su puesto en el transporte y tras un día de actividad y aprendizaje son llevados a sus dueños. Algunas veces llegan dominados por el sueño.Tenga en cuenta queLaura Marín señaló que a través de las mascotas se ayuda a suplir ausencias, como la falta de hijos o situaciones de soledad.Aunque dice que no está mal decirle al perro ‘bebé’, no se debe tratar como tal porque él sufre.A muchos no les importa asumir costos por el servicioLaura Marín precisó que al día atiende unos 30 contactos con dueños-padres averiguando por sus perros. Y quien quiere bienestar también debe pagar. En promedio, la mensualidad para un perro que asiste al mes dos días cuesta $200.000 y para aquel que va de lunes a viernes el valor es de $400.000. Laura resaltó que tiene reglas y no recibe perros agresivos, pero sí trata el comportamiento de los nerviosos. Ofrece servicios adicionales como hotel, fiestas de cumpleaños y peluquería. Su negocio nunca cierra.Las opinionesDiego Alberto PatiñoMédico Veterinario“Los colegios caninos permiten a los dueños tener un sitio para educar las mascotas y que se vuelvan compañía. Ayuda a disminuir su tiempo de ocio y, al tener más actividad, ayuda a extender la existencia”.

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