Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

La obesidad en caninos es un problema de consideración que requiere un tratamiento nutricional y médico. La raza y la actividad física son factores de riesgo que pueden generarla. En ocasiones, patologías como la diabetes se pueden manifestar por medio de la obesidad. Dadas las implicaciones que puede tener en los tejidos de la mascota, por lo que se recomienda que los dueños enriquezcan el estilo de vida del hogar.

En los caninos, la raza puede ser un factor de predisposición a la obesidad. Algunos como los labradores, o perros braquicéfalos como los pugs, tienen una mayor probabilidad de padecerla.

Para Luz Ángela Vanegas, médica veterinaria experta en nutrición clínica en mascotas, la obesidad canina puede ser vista como una patología familiar. "En el hogar, la familia es la encargada de que el perro tenga un buen estado de salud, los dueños sedentarios muchas veces no realizan la actividad física suficiente para su mascota, y estos necesitan de un ejercicio con una intensidad moderada", explicó.

Además de la raza, y la actividad física, "otro factor de predisposición puede ser la castración, esto porque cuando se castra al animal se debe disminuir 25% de la energía de la dieta", dijo. La explicación de esto es que el animal disminuye su metabolismo al carecer de hormonas sexuales, y empieza a acumular tejidos adiposos que hacen que sea más factible estar predispuesto a la obesidad.

Algunas enfermedades también pueden desencadenar este padecimiento, por ejemplo, en ocasiones la diabetes se puede manifestar con la obesidad. Es fundamental prestar la atención médica debida pues "es una enfermedad que desencadena patologías en todos los tejidos del organismo", indicó. Es decir, la obesidad podría conllevar a otros problemas como intolerancia a la glucosa, hígados grasos, insulinomas, osteodistrofias, problemas cardiacos, entre otros.

Vanegas afirmó que no solo se necesita un tratamiento nutricional, también es importante recurrir a un tratamiento médico. En términos generales, el control de la dieta y ejercicio con mayor frecuencia son aspectos por los que se debe de iniciar. También se puede complementar con el uso de fármacos debidamente autorizados, los cuales reducen el apetito y ayudan en la absorción de la grasa.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.