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Para todo tipo de productores, sin importar, el tamaño de su cultivo el riego constituye una de las actividades más importantes, pues permite a través de diferentes procedimientos, una distribución uniforme y eficiente del agua sobre la superficie del suelo, lo que garantizará su expansión de una manera más igualitaria.

Con el desarrollo de diversas tecnologías, hoy en día existen varios tipos de riego que facilitan al agricultor compensar el déficit de lluvias y los suministros necesarios para el crecimiento de las plantas, razón por la cual las innovaciones han avanzado de forma importante en los últimos 10 años, debido a las variables climáticas y mayores exigencias que las propias producciones van exigiendo a lo largo del tiempo.

Así lo explicó Augusto Londoño, ingeniero agroindustrial y experto en sistemas de riego de la Fundación Universitaria Agraria de Colombia, quien recalcó que “se han popularizado variantes como la fertirrigación, hidropónico, aspersión, goteo, microaspersión, nebulización, automático, multicompuertas, drenaje subterráneo y gravedad, como los más utilizados en el mundo y que deben implementarse de acuerdo a estudios técnicos en cada cultivo”, dijo.

Para su instalación se deben considerar aspectos como la medición del terreno con el equipo apropiado, con el fin de obtener el plano con sus curvas respectivas; realizar un estudio de la calidad del agua que se suministrará; las condiciones climáticas del lugar y el tipo de suelo donde se va a realizar la instalación.

“Luego de estos trabajos previos, es fundamental determinar la cantidad de bombeo necesaria, los fertilizantes y tipos de goteros, entre otras cuestiones técnicas que deben ser analizadas por profesionales en instalación de sistemas de riego”, agregó Londoño.

Otra de las ventajas que brinda el riego es el ahorro de agua pues suministra las cantidades adecuadas lo que “optimiza la producción y la calidad del suelo”, indicó Armando García, ingeniero agrícola de la Universidad Nacional.

Agronegocios seleccionó cinco de los sistemas más usados en la actualidad.

Fertirriego brinda agua y fertilizantes
Esta técnica es ideal para incorporar los nutrientes minerales que requieren los cultivos a través del agua de riego, pues lo hace simultáneamente. Se usa especialmente en sistemas de riego localizado, ya que otorga nutrientes a las raíces, minimizando las pérdidas.

Riego por gravedad distribuye en canales
Esta variante de riego distribuye el material hídrico por medio de canales o surcos, que se disponen a lo largo del área de cultivo. Entre sus ventajas destaca que requiere baja inversión para su instalación por lo que es ideal para los pequeños agricultores.

Riego por aspersión otorga más eficiencia
Es uno de los tipos más extendidos en los últimos años pues su instalación es posible en prácticamente cualquier topografía. Su eficiencia es mayor y permite un mayor ahorro de agua, pero su costo es más elevado pues se puede, incluso, automatizar.

Hidroponía mejora la relación aire-agua
El riego hidropónico otorga ventajas al suelo pues brinda una mejor relación aire-agua en el sistema radicular, favoreciendo el desarrollo de la producción. Así, se pueden controlar más los aspectos nutritivos pues no hay contacto directo con la superficie.

Microaspersión da una alta cobertura
Si bien este sistema suministra el riego mediante gotas muy finas, otorga un mayor diámetro de cobertura y una distribución más uniforme respecto a otras variantes como el riego por nebulización. Su montaje es sencillo y permite intercambiar objetos.