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El grupo Bacteriología Agrícola y Ambiental (Ba&a) de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Antioquia trabaja desde hace 10 años en la búsqueda de organismos microscópicos que sirvan para apoyar cultivos tradicionales en el país, como el banano, el aguacate o las flores, entre otros.

El trabajo de la institución educativa ha sido fundamental en la coyuntura actual en la que se despiertan temores por la falta de fertilizantes y la seguridad alimentaria. En el contexto nacional esto es aún más relevante porque hay una gran dependencia de productos importados como urea, monoamónico y cloruro de potasio.

Según cifras del Ministerio de Agricultura, Colombia importa 75 % de fertilizantes. Y solo en el caso de la urea, 42 % se importaba, hasta comienzos de este año, de Rusia y Ucrania. Camilo Andrés Ramírez Cuartas, docente y director del grupo de investigación resaltó la importancia de que ellos se encuentren trabajando con cultivos tropicales.

"Sobre esto ya hay mucha investigación y mucho trabajo de campo en el mundo, pero el hecho de que nosotros lo estemos haciendo para cultivos tropicales es una de las ventajas que tenemos, porque la mayoría de estos productos son desarrollados en otros países y están enfocados en cultivos industriales extensos como trigo, soya; en cambio, nosotros trabajamos en cultivos típicos colombianos", dijo.

A partir de los conocimientos que desarrollan se pueden utilizar como herramienta para convertir los productos en materia con potencial de comercialización. Las ofertas que realizan son para el control de plagas y enfermedades y soluciones para la fertilización. Ba&a ha trabajado junto a la empresa Inbacter, startup creada por algunos miembros del grupo, sobre microorganismos que ayudan a la adecuada nutrición de las plantas.

El experto comentó que en el país existe una oferta de hongos comerciales. "En el país hay agroindustria que produce sus propios hongos, pero no a escala pequeña. Por eso en Inbacter diseñamos una plataforma de trabajo para que más agricultores puedan montar su propia producción de hongos benéficos con nuestro apoyo microbiológico», agregó.

Desde el grupo de investigación también se hacen diagnósticos de enfermedades en cultivos, a partir de las muestras que les envían los agricultores para su análisis. Ramírez enfatizó que todos son productos limpios o verdes, no son de síntesis química, no son modificados genéticamente, aunque implican procesos de selección intensiva e inteligente para poderlos identificar.

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