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Colombia es un país de esmeralderos, esta piedra preciosa ha sido el sustento de muchos a través del tiempo. Si bien la esmeralda colombiana está muy bien valorada en el mercado, se especula que de no ser mejorado su modelo de extracción, otros países tomarán ventaja.

Ahora bien, al ser una práctica tan antigua, los métodos que se han utilizado para su extracción han sido artesanales. Sin embargo, con el auge de la tecnología en los mercados, pensar en tecnificar esos métodos debe darse con un respaldo en términos de infraestructura de minería de túnel para así evitar que sea una amenaza para el medio ambiente. Otro aspecto que se debe considerar en capacitar a la comunidades sobre esta técnica y que el proceso de tallado y comercialización quede en la zona.

Esos fueron los aspectos recalcados por la conservadora Raquel Alonso-Pérez, del Museo de Mineralogía y Geología de la Universidad de Harvard, quien participó en la Primera Cumbre Internacional de Esmeraldas Colombianas en la Universidad Nacional de Colombia (UN).

Quien además destacó este mineral colombiano por encima de países como Zambia o Brasil. “Hay alrededor de 50 depósitos en el mundo como por ejemplo en Madagascar, Zambia, Rusia, Brasil y Colombia es uno de ellos. Algunos de estos depósitos nos dan las piedras más hermosas, pero algunas de ellas tienen impurezas y el color verde no es tan intenso como el que tiene la esmeralda encontrada en Colombia”.

La experta comentó que el color intenso de la esmeralda colombiana se debe a que una vez está creciendo, se está formando como pirita, es decir el sulfuro que extrae el hierro de la piedra preciosa y le permite crecer con un verde más intenso, caso ajeno a la esmeralda de Nigeria que tiene un poco más de hierro que le da una tonalidad más azul que verde.

Entre las diferentes características que le atribuyó a la esmeralda colombiana dijo que esta es más costosa que cualquier diamante, además de ser una piedra vendida en casas de subastas, a coleccionistas y joyeros en general.

Concluyó diciendo que hace 20 años “se trataba la esmeralda para darle más color y claridad, pero eso ya no lo quiere el mercado; ahora prefieren lo más puro. La esmeralda colombiana siempre va a estar en una mayor categoría”.

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