Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

La yuca ha sido calificada por entidades globales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos como uno de los cultivos más promisorios de la actualidad, ya que de manera sostenible y con la extensión de variedades mejoradas, los rendimientos de este tubérculo pueden incrementar hasta 400%.

A su vez, cuenta con un mercado potencial de 1.000 millones de personas en todo el mundo y es muy apreciada en regiones donde no crecen otro tipo de tubérculos como la papa, la batata o el ñame, así como en el sector industrial donde cada vez crece su acogida.

En Colombia, la última producción anual consolidada de yuca superó dos millones de toneladas, según datos de la red de información Agronet del Ministerio de Agricultura, y destaca el consumo de variedades industriales que ya superan 12% del total de este cultivo.

De acuerdo con Rommel León, investigador máster del Centro de Investigación Caribia de Agrosavia, “el consumo nacional de yuca industrial supera las 269.000 toneladas, de las cuales se usan 69.000 toneladas para almidón y 200.000 toneladas para otros usos. Entre las principales zonas de producción en la región Caribe se destacan los departamentos de Magdalena, Atlántico, Córdoba y Sucre”.

Así mismo, agregó que no hay diferencias al tratar el cultivo en fresco o tipo industrial pues su manejo agronómico es igual, simplemente que las yucas amargas son más tolerantes a plagas, enfermedades y factores ambientales adversos.

Por su parte, Armando García, ingeniero agrónomo de la Universidad Nacional, apuntó que a pesar de los avances que realizan las entidades encargadas en Colombia, “aún estamos muy distantes de alcanzar un punto óptimo de desarrollo para el potencial que tiene este cultivo y la proyección global que han destacado entidades como la FAO, incluso para el sector agroindustrial”.

Por ello, el Centro de Investigación Caribia trabaja en un proyecto en alianza con el Centro Internacional de Agricultura Tropical (Ciat), “quienes son los responsables de generar y multiplicar poblaciones F1, mientras que Agrosavia se encarga de evaluar desde campos de observación hasta ensayos avanzados de rendimientos. Actualmente, se tienen pruebas las cuales, al ser seleccionados los genotipos superiores, serán registrados ante el ICA para ser liberados como nuevas variedades de yuca”, indicó León.

Con este programa de desarrollo de variedades, se pretende identificar materiales para el consumo fresco, o sea yucas dulces, con rendimientos por encima a 11 toneladas por hectárea y contenidos de glucósidos cianogénicos menores a 100 partes por millón. Para las yucas industriales, se buscan variedades con rendimientos superiores a más de 19 toneladas por hectáreas de raíces frescas, contenido de materia seca y almidón superior al 35% y 28%, respectivamente.

LOS CONTRASTES

  • Rommel León Investigador máster del C.I. Caribia

    “Se busca identificar genotipos élites de yuca con ventajas comparativas para usos específicos del mercado fresco y la agroindustria”.

El principal uso de esta variedad
Si bien la yuca es uno de los tubérculos preferidos por los colombianos, después de la papa, en el ámbito industrial el principal uso que se le da está relacionado con el almidón. La diferencia entre ambos tipos es que las yucas dulces son bajas en contenido de cianuro, mientras que las amargas son tóxicas para el consumo en fresco, ya que tienen un alto contenido de cianuro. Otro uso alterno que ha crecido es su utilización como materia prima en la fabricación industrial de alimentos para animales.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.