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El año pasado el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Andrés Valencia, durante una visita a fincas dedicadas a la piscicultura, señaló que ese sector es uno de los responsables de jalonar las exportaciones del agro.

“Este sector tiene una gran capacidad exportadora, además tiene buenas posibilidades de seguir creciendo, pero hay que generar condiciones para un crecimiento ordenado, buscando formalizar el sector”, dijo.

Y es que sus comentarios van de la mano con el poder que tiene esta línea agrícola, pues solo el año pasado, los empresarios dedicados a este negocio vendieron al mundo más de US$80 millones gracias al pescado que sale de las fincas locales.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), esta es la actividad enfocada al cultivo de organismos acuáticos tanto en zonas costeras como del interior, que implica intervenciones en el proceso de cría para aumentar su producción.

En Colombia, cálculos del sector apuntan a que hay más de 5.000 fincas dedicadas a la producción bajo esta técnica, y hay que tener en cuenta que este rango poblacional son los formales, pues la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap), ha calculado en por lo menos 2.000 fincas más que se dedican a esta actividad artesanalmente.

Muchos de los actores, pueden ser empresas que por su fuerza exportadora venden hasta más de $5.000 millones al año o pequeños campesinos que tienen sus propios procesos.

Si este tipo de cultivo piscícola puede estar enfocado en pescados de agua dulce o salada, por lo menos a nivel local, esta actividad económica se ha concentrado en el cultivo de tilapia y trucha arco iris, las cuales han logrado alta popularidad gracias a que se pueden estacionalizar para tener producción, sin importar el clima, todo el año.

La tilapia resulta ser la campeona y a la que más le apuntan los piscicultores en el país, pues la alta demanda se debe a que es un tipo de pescado blanco, bajo en calorías y grasas y por su riqueza de nutrientes esenciales, se incluye en las recetas para tratar pacientes con dietas saludables que reemplacen la carne.

De hecho, es una fuente importante de vitamina D y proteínas de alto valor biológico, este tipo de detalles han sido usados para impulsar la venta internacional y solo en exportaciones esta especie logró negocios por más de US$60 millones, por lo que se convirtió en la de mayor peso en la fuerza productora de toda la piscicultura.

Al momento de ver el panorama por regiones, por lo menos los últimos cinco años, Huila conserva 46% de la producción nacional, siendo el de mayor peso.
“Gracias a que aunque la tilapia no se basa en el clima, la región tiene unas muy buenas condiciones para el tratamiento de aguas y los despachos a puertos o ciudades del país. Además desde 2014, hubo un crecimiento de fincas que abrieron y hoy están dando grandes resultados”, explicó María Johana Ramírez, socia fundadora de Neiva Fish.

Otras de las regiones con fuerte presencia de agricultores dedicados a estos cultivos es Meta, ya que alló los productores suelen trabajar en conjunto otras especies nativas de esa región como la cachama, la cual se comporta bien si está en las mismas aguas que la tilapia.

Antes de finalizar el Gobierno anterior, el Ministerio de Agricultura había dejado rodando un plan que busca sustituir a futuro US$40 millones en compra de mariscos y pescados extranjeros para que se puedan producir en la zona norte del país. Esto sería exactamente en La Guajira bajo el modelo de piscicultur,a por las ventajas en la velocidad con la puede dar resultados.

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