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La acuaponía es un sistema de producción de alimentos sostenible que combina en un mismo espacio el cultivo de peces y de hortalizas a través de la recirculación del agua.

Este mecanismo utiliza los desechos orgánicos producidos por peces como alimento para las plantas que, a su vez, actúan como filtro biológico al limpiar el agua para los pescados.

Entre las ventajas que ofrece este sistema está que permite optimizar al máximo los recursos naturales, genera alimentos libres de pesticidas y no contamina el ambiente.

Las plantas que se pueden producir con esta técnica, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), son las hortalizas de hoja verde, junto con algunas verduras de fruto más populares, como tomates, pepinos y pimientos.

LOS CONTRASTES

  • Deivis Suárez Docente investigador de la Uniagraria

    “La acuaponía tiene una serie de ventajas, porque en menor superficie se va a poseer un mayor número de plantas y esto da más rendimiento”.

  • Carlos Hincapié Docente en la U. Pontificia Bolivariana

    “Para establecer un cultivo casero acuapónico con la lechuga, lo primero en lo que se debe pensar es en la delimitación del espacio disponible”.

Por ejemplo, el cultivo acuapónico casero de lechuga crece bien con este sistema debido a la concentración óptima de nutrientes en el agua. Deivis Suárez, docente investigador de la Fundación Universitaria Agraria de Colombia (Uniagraria), dice que el sustrato principal en el cual se va a desarrollar la raíz es este líquido y debe generarse una solución nutritiva con macro y micronutrientes, que están ciclando por las raíces.

“Esto tiene una serie de ventajas competitivas, porque en menor superficie se va a poseer un mayor número de plantas y esto da más rendimiento por unidad. Además, se adapta a la agricultura vertical y a espacios reducidos, siempre y cuando se tenga una buena luminosidad”, advierte Suárez.

La lechuga es una hortaliza de hojas y, por tanto, requiere bastante iluminación para poderse desarrollar satisfactoriamente al ser cultivada.

Carlos Hincapié, docente de la Facultad de Ingeniería Agroindustrial de la Universidad Pontificia Bolivariana, destaca que, “para establecer un cultivo casero acuapónico con esta verdura, lo primero que se debe pensar es en el espacio disponible, porque los peces y la parte donde se siembra ocupan un lugar importante”.

Hay unas instalaciones que combinan en la parte de abajo un estanque de aproximadamente un metro cuadrado de superficie y arriba una estructura que soporta las plantas, pero también hay que pensar en la iluminación que necesitan para vivir.

Hincapíé subraya que la lechuga es muy apropiada para los cultivos acuapónicos, porque las hortalizas de hoja tienen menos necesidades nutricionales que las de fruto como el tomate, pepino o un pimentón y, usualmente, un sistema de estos bien manejado entrega los nutrientes suficientes para que una verdura de estas se desarrolle.

Debe haber también otras condiciones como una buena cantidad de peces para que produzcan los residuos necesarios.

La luz es clave para cultivar la lechuga

La principal sugerencia que hacen los agrónomos para tener un cultivo de esta hortaliza en casa, es disponer de una zona donde llegue la luz directa del sol. Hansel Benavides, ingeniero agrónomo y profesor de la Universidad Nacional de Colombia, afirma que sino hay luz directa solar, se debe escoger una iluminación artificial lead especial para el crecimiento de las verduras y obtener mejores resultados en la productividad de la hortaliza.

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