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En el marco de la COP15 de la Biodiversidad que acaba de empezar en Canadá, la Unión Europea anunció a través de Delegados del Parlamento Europeo, el Consejo de la Unión Europea y la Comisión Europea, que firmaron un acuerdo provisional sobre el texto del Reglamento que establece la prohibición del comercio en el mercado de la UE, de ciertos productos cuando tengan relación con deforestación, entre los que están el café, aceite de palma, cacao, madera, carne bovina, caucho y soya, y algunos de sus derivados.

El mensaje es claro, si esos productos se vieron involucrados en procesos de deforestación en sus países de origen no podrán entrar a suelo del viejo continente. El presidente de Analdex, Javier Díaz, dijo que "las exportaciones de aceite de palma han sido blanco de protestas y restricciones a las compras de este producto, sin embargo, Colombia ha logrado demostrar que en el caso de nuestro país la producción de este producto, como también de café, cacao y otros no han implicado deforestación, como si ocurre en otros países".

Afectación a Colombia aunque sus productos no deforesten

Por ahora se trata de un acuerdo provisional, es decir, que no se aplica de inmediato, pero se presentará al pleno del Parlamento y al Consejo de la UE para la aprobación definitiva, posiblemente en mayo de 2023. El problema según el Ministerio de Turismo, Industria y Comercio, es que si bien la medida busca ser amigable con el medio ambiente, le generará sobrecostos a los exportadores colombianos para que garanticen que sus productos están libres de la cadena de deforestación. Incluso en el sector ya se habla de un aumento en los costos exportación de hasta 15% sobre el total de sus negocios.

"Colombia es uno de los seis países en el mundo que puede ampliar su frontera agrícola sin necesidad de deforestar. En el caso colombiano la deforestación de la Amazonia no corre por cuenta de estos cultivos legales y se puede mostrar registrando la localización geográfica de los cultivos de café, cacao o palma y ellos no están en la Amazonía. Por eso ponerle más barreras es incrementar las inversiones a mostrar algo que ya es claro", agregó Díaz.

Hoy las exportaciones del campo que salen desde Colombia, Ecuador y Perú están sometidas a un sello de sostenibilidad, por lo cual estos tres países ya mostraron su preocupación de ponerle una nueva carga a sus productos, pues no temen porque su producción haya afectado a la deforestación sino porque generará esos sobrecostos que cuesta certificar las cargas.

El efecto económico

La medida llega en medio de un aumento de exportaciones del agro a la Unión Europea, solo hasta octubre ese sector logró mover US$3.661 millones, eso es 11% más que lo que se logró hasta el mismo mes del año pasado cuando fueron US$3.295 millones.

De hecho las metas este año es que hasta diciembre las exportaciones del agro logren por lo menos US$4.300 millones, y por eso desde ya se habla de un mínimo de US$4.500 millones para 2023 si no se altera las medidas regulatorias.

"Consideramos que las restricciones comerciales son inadecuadas para abordar las preocupaciones ambientales y pueden conducir a distorsiones comerciales, oportunidades comerciales reducidas y mayor empobrecimiento, con efectos limitados para la conservación de los bosques" dijo el jefe de la cartera de Comercio de Colombia, Germán Umaña.

Si la propuesta se aprueba en la UE como está pensada, "la aplicación de las reglas que podrían impactar a nuestras exportaciones tendrá un periodo de transición de 18 meses, según el acuerdo provisional alcanzado. Esta norma se podría extender a otros productos y a otros ecosistemas en el futuro" agregó Umaña.

¿Cómo llegó la UE a este tema?

Los países europeos que hacen parte del bloque son responsables de 16% de la deforestación mundial, pero curiosamente no lo hacen directamente en sus territorios sino por medio de sus importaciones, el estudio de Impacto Ambiental de la UE habla que es consecuencia de las compras especialmente de soja y aceite de palma. "Pero la UE no solo se surte de países como Colombia, Ecuador y Perú que son a penas 20% de las compras totales, el grueso de los exportadores antisostenibles está en Asia y Brasil", dijo Román Bauer de América Natural. "Entonces grupos exportadores del campo colombiano están pagando por la irresponsabilidad de los procedimientos en otras latitudes, Colombia ha sido riguroso con los acuerdos comerciales y especialmente con los sellos de sostenibilidad".

"¡Se trata de una primicia mundial! Es el café del desayuno, el chocolate que comemos, el carbón de los asados, el papel de nuestros libros. Es radical", dijo esta semana Pascal Canfin, presidente de la comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo, en apoyo a la medida.

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