Agro

Mandarina, zapote y zanahoria, los alimentos que más suben con el fenómeno El Niño

Para el fenómeno entre 2023 y 2024, el Dane registró alzas de más de 200% en productos del agro, debido a la alta demanda y a una menor eficiencia por hectárea
David Gómez Goyeneche
26 de octubre de 2026
Precio de los alimentos suben durante El Niño
Gráfico LR

El sector agropecuario es uno de los que más siente los efectos del fenómeno de El Niño. De hecho, en un reciente análisis, Anif detalló que la inflación de alimentos tiende a acelerarse entre 6 y 10 puntos porcentuales por encima de la inflación general durante episodios de sequía.

La República analizó los precios de casi un centenar de productos agropecuarios y su comportamiento durante el último periodo del fenómeno de El Niño, que comprendió 25 semanas, exactamente 175 días, entre el 30 de septiembre de 2023 y el 23 de marzo de 2024.

Durante este periodo, según las cifras del Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario, Sipsa, del Dane, la mandarina registró, de lejos, el mayor aumento de precio por kilo: pasó de costar $2.382 en la primera semana de octubre de 2023 a $8.030 en los últimos días de marzo de 2024, lo que significó un alza de 237,12%.

Los alimentos que más suben durante el fenómeno de El Niño
Gráfico LR

En la misma línea se comportó el precio del kilo de zapote que, según las cifras del Dane, aumentó 142,42% y llegó a costar $7.000 en marzo de 2024, mientras que en octubre de 2023 no superaba los $3.000.

En este periodo, alimentos como la zanahoria y la berenjena tampoco se salvaron de las alzas, aunque sus precios aumentaron menos de 100%, con variaciones de 88,25% y 86,34%, respectivamente. Así, mientras un kilo de zanahoria costaba $1.277 en promedio a finales de 2023, a comienzos de 2024 podía alcanzar los $2.403.

Jorge Enrique Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, explicó que, aunque no es posible predecir con certeza el impacto inflacionario de un fenómeno de El Niño, los precios de los alimentos se rigen estrictamente por la oferta y la demanda. Por ello, alzas como las de la mandarina y el zapote pueden explicarse por la reducción del régimen de lluvias y la menor disponibilidad de agua, factores que disminuyen directamente los rendimientos por hectárea y los volúmenes recolectados. Esto contrae la oferta agrícola disponible y presiona las cotizaciones al alza.

LOS CONTRASTES

  • Nicolás Cruz Analista experto de economía local de Corficolombiana

    “El impacto se concentraría en alimentos perecederos, como frutas, hortalizas y tubérculos, cuya producción es más sensible a la reducción de las lluvias”.

  • Jorge Bedoya Presidente de la SAC

    “Si el consumo de determinados alimentos se mantiene constante, pero hay una menor oferta, es claro que habrá una presión sobre los precios al consumidor”.

“El déficit de agua afecta la productividad por hectárea en los productos agrícolas”, explicó Bedoya. “Es decir, se producen menos toneladas o kilos o, inclusive, en el caso de las frutas, pueden salir frutos más pequeños. Si ese fenómeno es generalizado, pues evidentemente se puede reducir la oferta y, si el consumo, es decir, la demanda, se mantiene estable, los precios van a subir”, indicó.

En esta línea, productos de alta demanda también registraron alzas cercanas a 100%, como el maracuyá y el limón mandarino, cuyos precios por kilo aumentaron entre 80% y 85%.

Por otro lado, los productos cárnicos y de pesca reportaron alzas menores durante ese periodo. Mientras el precio del kilo de mojarra lora entera congelada aumentó 27,42%, el de cortes de carne de res como las chatas subió 1,65% entre 2023 y 2024, hasta alcanzar cerca de $35.000 por kilo, según cifras del Dane.

¿Qué sigue con este fenómeno?

Nicolás Cruz, analista de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, comentó que, ante la previsión de un fenómeno climático incluso más fuerte que el de 2024, la entidad proyecta que la inflación anual de los alimentos se acelere desde el nivel superior a 6,74% registrado en septiembre.

“El impacto se concentraría especialmente en los alimentos perecederos, como frutas, hortalizas y tubérculos, cuya producción es más sensible a la reducción de las lluvias y la disponibilidad de agua”, comentó Cruz. “Si el fenómeno resulta más intenso que el de 2024, podrían presentarse mayores afectaciones en los cultivos, lo que añadiría presiones al alza sobre los precios”, afirmó.

El comportamiento de los precios durante ese periodo muestra cómo las condiciones climáticas, en especial con El Niño, pueden afectar la oferta agrícola y trasladar sus efectos al bolsillo de los consumidores.

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