El anhelo de cientos de agricultores y cultivadores de arroz de los Llanos Orientales podrá verse cristalizado el 28 de agosto próximo con la inauguración de la primera planta de secado, almacenamiento y trilla ubicada en el municipio de Pore, en Casanare.

El proyecto es una realidad gracias a la gestión de la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), con una inversión aproximada de $34.000 millones, proveniente de las utilidades generadas de las subastas del cereal entre los continentes pactados en el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

“Fedearroz tomó la decisión de invertir todos estos fondos en mejorar la competitividad del agricultor”, asegura Rafael Hernández, gerente de dicha agremiación de arroceros.

El proyecto consta de dos fases: la primera, que abre al público por estos días, tiene una capacidad de recibo y secamiento de 500 toneladas diarias y puede almacenar hasta 20.500 toneladas, que tiene posibilidad de complementarse, en caso de ser necesario, con la utilización de silos bolsa con disposición para entre 4.000 y 5.000 toneladas adicionales. 

A ritmo seguido se realiza el montaje de la fase de trilla, que estará disponible a principios de noviembre de este año y cuyo aforo es de 2.240 toneladas mensuales de trilla, que se refiere al proceso de descascarar el arroz paddy seco, cuando ya no es perecedero, hasta llevarlo a arroz blanco, apto para el consumo humano.

Con la planta -explica Hernández- se pretende replicar el modelo de negocio que manejan actualmente muchos  países, entre ellos, Estados Unidos, Brasil, Argentina y Uruguay, en el que los agricultores son dueños del grano hasta el final.

“El arroz es un producto perecedero mientras está verde y si este no se somete a un proceso de secamiento, en 24 horas está dañado. La idea entonces es que el agricultor tenga la posibilidad de secar su arroz y guardarlo, que sea poseedor de su producto inclusive hasta empaquetarlo, si así lo dispone”, comenta el dirigente gremial. 

En este sentido, lo que se busca con la planta no es que sea para comprar el cereal, sino para prestarle el servicio de maquila a los productores. “Así, el agricultor pagará una tarifa accesible, aprobada por la Superintendencia Financiera para acceder a ellos”, refiere Hernández, y agrega que la planta pretende acoger de su zona de influencia, entre ellos, los municipios de Pore, Trinidad, Paz de Ariporo, Nunchía  y San Luis de Palenque.

Henry Sanabria, presidente del Comité de Arroceros de Yopal, aplaude la apuesta de Fedearroz de buscar que el agricultor participe en todos los eslabones de la cadena, posición que le generará unos ingresos adicionales significativos y un valor agregado a su producto.

“Los productores arroceros en todo el departamento de Casanare sembramos alrededor de 112.000 hectáreas de arroz, que arrojan entre 500.000 y 550.000 toneladas del grano, pero la capacidad que maneja la industria en la región está en unas 250.000 y 300.000 toneladas. Entonces, en tiempo de cosecha, hacia los meses de agosto, septiembre y parte de octubre, existe una caída del precio debido a la sobreoferta que hay en el mercado. Con esta alternativa se mejorarán las condiciones”, describe Sanabria, también miembro de Fedearroz.

Además de la gestión de la planta en Casanare, Fedearroz también trabaja en fortalecer  la competitividad del sector, con la realización de adecuaciones de fincas y mejoramiento de las condiciones de siembras. Otra de sus iniciativas es el proyecto de adopción masiva de tecnología, que permita que el agricultor reduzca sus costos de producción por hectárea. 

Para ellos, los sembradores pueden acceder a créditos con el gremio.     

Obra en casanare y proyección 

Las obras de la planta fueron ejecutadas en un área aproximada de 6 hectáreas, a 3 kilómetros del caso urbano de municipio de Pore, Casanare, sobre la carretera marginal de la selva que conduce al departamento de Arauca. 

En cuanto a la proyección del modelo, Fedearroz tiene intención de ubicar otra planta en Valledupar, que será más pequeña porque la zona de influencia es menor. Así mismo, el gremio tiene disponibilidad de crédito para las cooperativas, agricultores o personas naturales para financiarles, por ejemplo, plantas de secamiento o almacenamiento de arroz, de menor capacidad.

“la intención es que el agricultor se identifique como empresario, que tenga claro que puede ser dueño de su producto hasta el final con la prestación de los servicios en la planta”.

Rafael Hernández
Gerente de Fedearroz

“La intención es que el agricultor se identifique como empresario, que tenga claro que puede ser dueño de su producto hasta el final con la prestación de los servicios en la planta”.

Henry Sanabria
Presidente del Comité de Arroceros de Yopal

“La planta en casanare es una óptima herramienta  con la que los agricultores podremos tomar la decisión de someter nuestro producto a otros procesos, para un mejor aprovechamiento del grano”.