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El alza de los precios de los alimentos muestra el incremento más grande en los últimos cuatro bienios con aumentos en todo tipo de productos, desde los cereales hasta el azúcar. El indicador de las Naciones Unidas de los precios mundiales de los alimentos subió por undécimo mes en abril, llegando a su nivel más alto en siete años.

Los precios han experimentado el mayor avance en más de una década en medio de preocupaciones sobre el clima y una ola de compras de cosechas en China que está reduciendo los suministros, lo que amenaza con una gran aceleración en la inflación.

Abdolreza Abbassian, economista senior de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, dijo que “los mercados son un poco frágiles y estresados ​​debido a problemas de suministro” y "si obtiene una demanda más fuerte que la proyectada actualmente, entonces podría ver que estos precios aumentan aún más".

La subida de costos en las facturas de los alimentos está reduciendo el poder adquisitivo de los consumidores en un momento en el que muchos luchan contra la pandemia. Eso podría empujar a más personas al hambre, particularmente en los países más pobres que dependen de las importaciones. Allí, un informe emitido en el transcurso de esta semana mostró que alrededor de 155 millones de personas sufrieron inseguridad alimentaria aguda en 2020, la mayor cantidad en al menos cinco años.

El IPC de los alimentos aumenta en Colombia

El panorama nacional parece apuntar en la misma dirección. Si bien es cierto que la inflación registrada durante 2020 fue inferior a la esperada, la realidad es que en el segmento agropecuario, según el último informe de política monetaria del Banco de La República, la variación anual del IPC de alimentos continuaría afectada por presiones alcistas en los próximos meses, es decir, al menos durante tres quintas partes de 2021.

En línea con los cálculos del emisor, esta tendencia se empezaría a revertir solamente a partir del tercer semestre del año, permitiendo "permitiendo su descenso hacia tasas más cercanas al 3,0% a finales del horizonte de pronóstico", aseguró el informe.

La senda de pronóstico se observó al alza debido al surgimiento de presiones alcistas adicionales que tienen como raíz los ciclos agrícolas menos favorables, con base a las afectaciones de la pandemia, también de precios internacionales, costos de transporte y de un incremento importante de la demanda externa por ciertos productos.

Sin embargo, el documento de política monetaria especifica que estas presiones deberían ser solamente transitorias, ya que una brecha del indicador del producto aún negativa, unas condiciones climáticas favorables y la ausencia de presiones cambiarias, permitiría el descenso del ajuste anual de la subcanasta agropecuaria a niveles inferiores a 3,0% desde el segundo semestre de 2022.

Por ahora, en el corto plazo, para el segundo trimestre de 2021 se espera un descenso de este indicador frente a lo observado en el primer trimestre del año debido al "fuerte incremento de la demanda de alimentos en el mismo trimestre de 2020".

Posteriormente, para el tercer trimestre se observaría un efecto opuesto. De esta forma, la variación anual del IPC de alimentos cerraría en 2021 cerca al 4,2% y en 2022 por debajo del 3,0%.

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