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Hace más de un año llegó al país el conocido hongo Fusarium Raza 4 Tropical, enfermedad que ataca al banano y que marchita a la planta, pero no perjudica al fruto. Esta afectación es conocida como “Mal de Panamá”, pero es una denominación incorrecta y ya fue demandada por el vecino país por afectar su buen nombre.

El hongo surgió en 1968, cuando se registraron los primeros síntomas en Taiwán, y sólo hasta 1990 se identificó como raza 4. Posteriormente se reportó en Filipinas, algunas naciones africanas, Pakistán e Israel. Es importante indicar que el Fusarium Raza 1 tiene presencia en América desde 1919 y en Colombia desde 1954. Aunque la clasificación raza 1 tiene similitudes con la ‘4’, esta última es una enfermedad más agresiva, que aún no tiene una solución 100% efectiva para combatirla, controlarla y erradicarla.

Son importantes las acciones de protección por parte de productores y exportadores debido a que este hongo se propaga con facilidad por medio de la semilla vegetativa o el suelo infectado transportado por medios como calzado, corrientes de agua, herramientas, equipos, vehículos y maquinaria.
Por eso, los visitantes pueden convertirse en riesgo si se desconoce su procedencia y no se aplican medidas de prevención.

Hasta el momento la enfermedad ha sido controlada en Colombia y solo tenemos presencia en La Guajira, en 190 hectáreas, de las 50.000 hectáreas sembradas, gracias a que se viene estudiando desde hace varios años. En el caso particular de Augura, durante los últimos cinco años venimos capacitando a los productores por medio del Centro de Investigaciones del Banano (Cenibanano).

Han participado más de 30.000 personas en más de ochocientas fincas de Urabá y Magdalena (equivalentes a más de treinta y siete mil hectáreas) y han sido sensibilizadas alrededor de 20.000 personas de la comunidad.

Desde la aparición del hongo en La Guajira, hemos trabajado para evitar su propagación. Se han estudiado otros países que conviven exitosamente con el Fusarium Raza 4, razón por la cual representantes del gremio bananero nacional visitaron Australia y Filipinas en 2019 para compartir experiencias.

Para Colombia ha sido determinante la articulación entre el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y Augura. Se han firmado dos convenios por más de diez mil millones de pesos y gracias a esta unión de esfuerzos, actualmente hay diez puestos de lavado y desinfección de vehículos en Urabá y dos más en Magdalena, con una cobertura cercana a los 40.000 vehículos.

Pese a que existe control de la plaga en territorio colombiano, no se ha desarrollado un producto que combata esta enfermedad, ni un material vegetal resistente.

Por eso, Augura se enfoca en varios frentes de trabajo, en la implementación de variedades que sean resistentes al temido hongo y, desde el Gremio, reiteramos el llamado para no bajar la guardia. El éxito de esta lucha radica en la constancia y en las acciones oportunas por parte de todos los actores involucrados en la agroindustria.

Los invitamos a seguir trabajando juntos, sin ahorrar esfuerzos para controlar el foco del hongo, pues el objetivo es evitar la diseminación de este en fincas y regiones productoras.