Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Cenicafé recomienda un manejo sostenible de las arvenses en la zona cafetera colombiana mediante la aplicación de diferentes sistemas de manejo, que al integrarse permiten resultados económicos óptimos, reducen el riesgo de erosión, disminuyen la contaminación ambiental y contribuyen con la conservación de los suelos, la flora y la fauna.

El manejo de arvenses es una de las labores que de no manejarse bien en los momentos oportunos, no solo afecta la productividad del cultivo del café sino también el incremento en los costos de producción.

Implementar el Manejo Integrado de Arvenses, consiste en realizar desyerbas oportunas y selectivas, integrando el control químico por parcheos con el selector de arvenses y el control con machete o guadaña. Además, permite el establecimiento de coberturas nobles sin causar interferencia con la producción de café.

Lo primero a hacer es identificar las arvenses de mayor interferencia que son aquellas que afectan severamente la productividad si no son manejadas oportunamente. Son reconocidas por su difícil control, facilidad de dispersión, alta producción de semillas, raíces que compiten con las del café, difícil control manual, mecánico o químico.

Las familias de arvenses de mayor interferencia en los cafetales de Colombia son: Gramíneae, Cyperaceae, y Compositae. También las arvenses de hábito de crecimiento trepador como batatillas, enredaderas y de difícil manejo como el helecho. Una vez reconocidas estas arvenses, debemos proceder a su manejo, para lo cual utilizar el selector de arvenses es lo más recomendable en esos momentos.

Algunas arvenses agresivas tienen la capacidad de producir más de 100.000 semillas por planta, razón por la cual es fundamental realizar la desyerba ya sea con machete o guadaña antes que semillen y 15 a 20 días después, se entraría a hacer manejo químico con el selector de arvenses, que como su nombre lo dice, se debe utilizar solo para controlar las arvenses que queremos eliminar de nuestros lotes.

Cuando el café este en etapa de levante siempre debemos mantener el plato del árbol totalmente limpio de arvenses. Para evitar hacer algún daño mecánico o intoxicación por herbicida, esta labor se debe hacer manual.
Dentro de este manejo, debemos tener muy presente que las calles nunca lo debemos dejar totalmente descubierto de coberturas vegetales, el suelo es un recurso que debemos proteger siempre, al quedar descubierto lo ponemos en riesgo en temas como la erosión. El manejo de arvenses agresivas y el mantenimiento de coberturas nobles, evitan el desgaste de la capa orgánica por la erosión.

Las desyerbas tardías incrementan las poblaciones de las arvenses agresivas, lo cual implica mayores costos de manejo a través del tiempo y efectos negativos en la producción.

El café es extremadamente sensible a la interferencia de arvenses. Cenicafé demostró que las arvenses de alta interferencia sin ningún tipo de manejo en las calles del cultivo, aunque si en las zonas de raíces, puede causar disminución en el rendimiento del cafetal hasta en 66,5%.

El control de las arvenses constituye una de las labores más costosas de manejo del cultivo del café. Cuando se maneja de manera convencional, su costo esta entre el 17 y el 22% de los costos de producción, mientras que si se implementa el manejo integrado de arvenses, este costo representa 13% o menos.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.