Los protagonistas en la versión de 2017, como históricamente ocurre en Agroexpo, son los ejemplares de las diferentes ganaderías que cumplen la cita, pero con los tesoros de estas empresas llega también todo un dispositivo para garantizar el mejor ambiente no solo a los asistentes sino a los diferentes bovinos, equinos, ovinos que están en los distintos pabellones. 

Entre las prioridades se destaca proporcionar comida y agua fresca de forma permanente. Los animales deben contar con acceso constante a estas fuentes de alimento para poder satisfacer sus requerimientos nutricionales.

Según Diego Armando Bedoya, establero de bovinos en Agroexpo, “se debe estar pendiente del peso de los ejemplares en la feria para que puedan participar en competencias. La salud animal es el factor más importante para proteger sus cualidades genéticas”.

Carlos Campero, establero de la finca Bonga la Grande, fue el encargado de cuidar en la feria a un Cebú de 33 meses que pesa 1.010 kilogramos. Las medidas de cuidado de los más grandes son altas, toda vez que se debe controlar que no bajen ni suban su peso. El cambio de clima de tierra caliente a la capital colombiana puede afectar su estabilidad. Por eso, tras proporcionarse una dieta saludable, también se abrigan con cobijas gruesas, lo que corresponde al segundo cuidado de bovinos en Agroexpo.

Fabio Castro, médico veterinario del Instituto Colombiano Agropecuario señaló que mientras duró la feria se llevaron a cabo seis rondas de vigilancia (tres en el día y tres en la noche) con el fin de garantizar todas las condiciones sanitarias.