Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Como caficultores y agricultores, el gran reto es lograr que cada vez nuestros cultivos sean más competitivos y rentables es por esto que la correcta fertilización juega un papel fundamental en el logro. Cuando hablamos de óptimos en la caficultura, significa que cada actividad debe llegar a su mayor eficiencia, porque recordemos que la productividad se da por la suma de varios factores que deben estar alineados. 

Para el caso de la fertilización, al utilizar el análisis de suelo se reducen los riesgos económicos y ambientales, debido a que se suministra al cultivo los elementos requeridos en las cantidades adecuadas, pero si no se tiene, no es posible saber qué tan disponibles se encuentran los nutrientes, por lo tanto, los planes de fertilización deben incluir las dosis más altas de los nutrientes con el fin de garantizar los requerimientos que se necesitan en el cultivo. Además, el empleo de cales como correctivo debe restringirse a condiciones en las que existan problemas de acidez, situación que sólo se detecta a través de un análisis de suelo.

En la producción de café, los requerimientos nutricionales varían según las condiciones ambientales (clima y suelo) y el manejo del cultivo, especialmente la densidad de siembra (número de plantas o ejes por hectárea) y el nivel de sombrío.

En la etapa de producción los mayores requerimientos corresponden a nitrógeno y potasio, seguidos por fósforo, magnesio, azufre y eventualmente se presentan deficiencias de algunos elementos menores. 

De acuerdo con el resultado de la investigación del Centro Nacional de Investigaciones de Café (Cenicafé) (brazo científico de la Federación Nacional de Cafeteros) para fertilizar los cafetales en producción sin tener el análisis de suelo, la cantidad de fertilizante se debe ajustar en relación con la densidad de siembra y el porcentaje de sombrío del lote tal como lo muestra la tabla (ver gráfico). 

Para el caso del nitrógeno, ¿sabía usted que se considera el nutriente más limitante de la producción de café en Colombia, pues cuando no se utiliza en la fertilización, el rendimiento del cultivo puede reducirse hasta 80%?

Al no contarse con la información del análisis de suelo, debemos aplicar las dosis plenas, las cuales son la máxima cantidad de fertilizante aplicado que corresponde a la planta. 

Supongamos que tenemos un lote de más de 7.500 plantas por hectárea y su nivel sombrío es muy bajo, para el caso de fuentes simples, la recomendación es aplicar 610 kg/ha/año de urea, 110 kg/ha/año de DAP, 430 kg/ha/año de cloruro de potasio y 200 kg/ha/año de Kieserita, equivalente a una proporción de mezcla aproximada de 6:1:4:2.

Al sumar las cantidades anteriores, nos da 1.350 kilogramos de fertilizante por hectárea por año sin análisis de suelo. De aplicar cantidades menores, estaríamos poniendo en riesgo al máximo potencial de producción del cultivo al igual que la rentabilidad.

Para que nuestro negocio cafetero sea rentable y productivo, debemos hacer las labores cuando son, con lo que son y en el momento que son y aquí la fertilización juega un papel fundamental. 

El análisis de suelo nos permite ser más eficientes desde todos los puntos de vista, pero si no se cuenta con él, por lo menos debemos garantizar las cantidades recomendadas de fertilizante para que nuestro cultivo alcance su mayor potencial productivo, pues de este, depende en gran medida la rentabilidad. 

Consejos del Profesor Yarumo

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.