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Cólicos de los caballos, problemas músculo-esqueléticos como claudicaciones o cojeras y molestias en la cavidad oral son algunos de los motivos más comunes de consulta al veterinario, de acuerdo con los especialistas.

Tal como explica Miguel Acevedo, médico veterinario y docente de la Universidad de la Sabana, si bien, las complicaciones varían según el oficio del equino, existen alteraciones frecuentes, independientemente de si se trata de un caballo de potrero o de carreras.

“Todos los caballos, sin excepción, tienen predisposición a sufrir cólicos. Se trata de un dolor abdominal consecuencia de un trastorno en el sistema digestivo del animal”, apunta Acevedo, tras indicar que esta patología puede prevenirse evitando el suministro excesivo de concentrado.

Según el especialista, es imprescindible tener en cuenta que el tratamiento debe ir ligado al origen del cólico, pues existen algunos que se tratan con analgésicos, antiinflamatorios y mucha hidratación, mientras que en otros casos es necesario realizar intervenciones quirúrgicas. 

Por su parte, Carlos Salazar, coordinador de la clínica veterinaria de grandes animales de la Universidad de La Salle, asegura, que otra de las causas más frecuentes por las que los caballos son atendidos, es por claudicaciones o cojeras, que pueden ir desde un simple absceso subsolar, conocido como hormiguillo, hasta fracturas, pasando por lesiones en ligamentos y tendones.

Para su prevención, argumenta Salazar, es importante que se realice un buen balance de los cascos del animal y unos herrajes periódicos, así como que se tenga una buena disciplina de trabajo dependiendo del fin zootécnico de la especie.

Con respecto a la salud oral de los equinos, Miguel Echavarría, especialista en odontología equina, argumenta que, el principal problema en este aspecto está relacionado con las piezas dentarias. 

“En los equinos los dientes crecen toda la vida. Con el tiempo, la dentadura va saliendo del hueso que la soporta (hueso alveolar) y se pueden ir cayendo poco a poco. Cuando los dientes crecen, los músculos masticatorios se estiran y se fatigan pronto, lo que produce dolor”, señala. 

Para enfrentar esta situación, Echavarría refiere: “lo primero, es tratar que los caballos pastoreen. Esto, además de mantener los dientes cortos por el desgaste natural y permitir una mejor masticación, ayuda al desarrollo músculo esquelético del caballo, lo desestresa, y adicionalmente, contribuye a la absorción de la vitamina D”.

Los expertos coinciden en que lo más importante es consultar al profesional idóneo para tratar cada tipo de enfermedad y recuerdan, que una buena alimentación es la base para fortalecer el sistema inmune y el músculo esquelético y en general, propiciar un ambiente sano a nivel sistémico.

Los cólicos
Estos se pueden clasificar en leves, moderados y severos, dependiendo de la intensidad del dolor. Sudoración, indisposición del animal para comer e inquietud (se revuelca, se acuesta, se levanta) son algunas de las señales para identificar que este está presentando este malestar.

Enfermedad músculo-esquelética
Por ser animales atléticos, los caballos tienen predisposición a sufrir de problemas articulares, óseos o ligamentos de tendones. Las claudicaciones o cojeras es uno de los principales problemas de esta índole. Por supuesto, el tratamiento varía según el diagnóstico.

Los problemas en cavidad oral
Hacer reducción de los dientes largos, cortar todas las puntas de las piezas posteriores, para que el caballo se sienta cómodo sin dolor y así pueda comer tranquilo es el mecanismo para atender los problemas en la cavidad oral. Revisión cada ocho meses, a partir de los 3 años de vida. 

Dificultades respiratorias
La influenza equina, producida por un virus, es una enfermedad muy contagiosa que afecta las vías respiratorias de los caballos. La patología puede prevenirse a través de la vacunación, cada seis meses, después de los 6 meses de vida del animal. 

Alteraciones parasitarias
Las alteraciones parasitarias pueden generar impactación en cuanto al taponamiento del intestino del caballo. Se trata de una de las causas de cólicos y su prevención está ligada a la importancia de desparasitar periódicamente el equino, más o menos cada tres o cuatro meses. 

Las opiniones

“El pastoreo en los caballos ayuda a que estos mantengan los dientes cortos por el desgaste natural y les permite una mejor masticación”.
Miguel echavarría
Especialista en odontología equina

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