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El fenómeno de sequía que, por estos días golpea al país también empieza a diezmar al sector ganadero, en especial a quienes se dedican a la actividad lechera.

En algunos casos la imposibilidad de brindar agua de forma constante a los animales sumado a la pérdida de forraje por la ausencia de lluvias se convierte en un verdadero dolor de cabeza para los productores.

Tomar decisiones de contingencia frente a la temporada de estiaje (que según el Ideam podría mermar en junio de 2016) es primordial para preservar la producción, y de paso, su bolsillo.

De acuerdo con el zootecnista Gabriel Ávila de la firma Controlvet, algunos de los aspectos a tener en cuenta son no recortar la alimentación o prevenir la falta de agua con almacenamiento.

“Hay que tener una producción de comida para almacenamiento, la cual, puede ser trabajada por ensilaje o henificación, cualquiera de las dos técnicas es buena para guardar comida en época critica”, indicó Ávila.

No menos importante es el almacenamiento de agua. ”Conservar la mayor cantidad de agua en los reservorios es muy importante”, destacó el zootecnista, quien considera que la ampliación y limpieza de los reservorios es necesaria para la preservación del hato.

“Hay que evitar que los animales entren a los reservorios sin brindarle el líquido en bebedores y así se previene la contaminación de la misma y el desperdicio”, destacó el médico consultado por Agronegocios.

La utilización de un sistema de pastoreo racional es ineludible. Se deben usar potreros pequeños con tiempos de ocupación muy cortos para minimizar el porcentaje de desperdicio. “No más de 3 días por potrero”, recomendó Ávila.

La experiencia de un lechero

Como ningún otro, Mario Santos, gerente de la productora San Pedro S.A.S. conoce qué debe hacerse ante la llegada de la sequía en la finca lechera.

El hato que Santos maneja está ubicado en una zona de precipitación donde los períodos de sequía son cortos (de 20 días a un mes, entre octubre y enero y febrero).

Para evitar el desabastecimiento, comenta, “hago aumentar la fertilización de los potreros para que estén bien pastados y en óptimas condiciones”.

En su caso procura no minimizar el consumo de forraje entre sus animales porque eso traerá consecuencias a la producción.

“Si minimiza el consumo de forraje, el ganado adelgaza, baja la producción se enferma y no preña”, recalcó Santos, al tiempo que reconoce que “no nos podemos dar el lujo de no darle comida al ganado, de donde sea hay que darle”.

Optimice los recursos y utilícelos en los animales

Durante el periodo de estiaje (caudal mínimo) se vuelve una prioridad optimizar los recursos y utilizarlos en los animales con mayor productividad en el hato. Por ello, el médico zootecnista Gabriel Ávila, aseguró que es necesario un descarte entre las vacas. “Animales mayores e improductivos que no estén dando leche ni gestando hay que eliminarlos y entrarlos en el descarte”, dice el médico Ávila. El propósito de esta acción, aclara, es bajar la carga animal descartando a los animales improductivos que presenten problemas sanitarios que sean crónicos o de tipo reproductivo.

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