De acuerdo con el profesor Cesar Andrey Galindo, de la Universidad de La Salle, la hidroterapia en las piscinas en los equinos presenta diversos efectos como estímulo de la funcionabilidad del caballo y actividad continua de los tejidos osteoarticulares y tejidos musculares.

“La hidroterapia también actúa como un excelente ejercicio para mejorar la capacidad y la resistencia cardiorrespiratoria y como una fuente de entrenamiento para equinos de alto rendimiento deportivo. De tal manera que el agua al tener contacto directo con el cuerpo del caballo sumergido en su totalidad a una temperatura entre 12 a 18 grados centígrados permite que haya una rápida y gran estimulación de la circulación sanguínea, mejorando la oxigenación de todos los tejidos, aumentando la exigencia cardiaca para mantener el ejercicio continúo proporcionando efectos benéficos de relajación, terapia y recuperación de los equinos”, resaltó el docente consultado por Agronegocios.

En Colombia, destacan los expertos consultados, las hidroterapias con piscina para los caballos van ganando utilidad, confianza y buenos resultados en su aplicabilidad.

En el país hay piscinas en actividad en Antioquia, Caldas, Valle del Cauca, Boyacá y Cundinamarca.

Teniendo en cuenta los beneficios que tiene, los expertos recomiendan aplicar esta clase de tratamientos con una intensidad que estará determinada directamente sobre lo que se desee trabajar para ese caballo en específico.

“Si utilizamos la piscina como efecto de fisioterapia y recuperación de lesiones, está indicado que se practique todos los días por periodos cortos de duración con el fin de recuperar lo más rápido posible la lesión o las lesiones del caballo. Ya en caso del uso de la hidroterapia para fines de entrenamiento deportivo está indicado y recomendado que se practique el ejercicio tres veces por semana”, recalcó.